Eillyn Jiménez B.. 26 mayo
El Ministerio Público determinará la situación jurídica de los padres del joven, quien falleció el sábado en la tarde. Foto: Archivo
El Ministerio Público determinará la situación jurídica de los padres del joven, quien falleció el sábado en la tarde. Foto: Archivo

Un joven de 16 años, quien presentaba una parálisis cerebral, falleció este sábado en la tarde a causa de una bronconeumonía. Sus padres fueron detenidos horas después del deceso, ya que figuran como sospechosos de un homicidio de omisión.

Según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), ese delito ocurre cuando la persona encargada de proteger la vida de otra tienen la posibilidad de evitar una muerte y no lo hacen.

En este caso, registrado en La Guácima de Alajuela, las investigaciones de los agentes judiciales permitieron establecer que el muchacho vivía en “condiciones deplorables” y no recibía la atención necesaria para su padecimiento.

Aparentemente, los padres del menor, de apellidos Centeno y González, llamaron a la Cruz Roja para que atendieran a uno de sus hijos, pero cuando los paramédicos llegaron lo encontraron sin vida, por lo que solicitaron la presencia de la Policía Judicial.

"Los especialistas en la escena del crimen determinan que el joven vivía en condiciones deplorables, ya que el cuerpo presentaba gran cantidad de úlceras en el cuerpo, desnutrición, suciedad en la piel y el cabello, entre otras cosas. Él (el fallecido) tenía un padecimiento especial que lo mantenía postrado en una cama y no podía movilizarse por si solo.

“El resultado preliminar de la autopsia determinó una muerte homicida y las causas son una aparente bronconeumonía, que podría ir muy ligada al estado en que vivía la víctima”, explicó el OIJ en un comunicado de prensa.

Ese cuerpo policial detalló que González, la madre del muchacho, tiene 45 años y se dedica a labores de ama de casa; mientras que el padre, Centeno (35), es un peón de construcción.

Ambos son de nacionalidad nicaragüense y tienen otros tres hijos de 12, 14 y 17 años, quienes quedaron en custodia del Patronato Nacional de la Infancia (PANI) luego del arresto de sus progenitores.

De acuerdo con la versión brindada por testigos a la Policía, la muchacha de 12 años, así como sus hermanos de 14 y 17 eran conocidos por todos; sin embargo, no sabían de la existencia del fallecido.

La pareja fue remitida al Ministerio Público con el informe correspondiente del caso, para que sean indagados y se defina su situación jurídica.

Casos recientes

El pasado 9 de mayo un niño de cinco años falleció debido a una hemorragia intestinal causada por golpes.

Los hechos se registraron en Los Ángeles de Sabanilla de Alajuela.

La madre del menor, de apellidos Marroquini Alias, y el padrastro, apellidado Pérez Flores, descuentan seis meses de prisión preventiva.

Además, existe una investigación contra el PANI, ya que después del deceso se confirmó que el personal de la oficina regional de Alajuela recibió la denuncia por maltrato, pero no encontró la casa donde vivía el menor.

Dos días antes, el 7 de mayo, en Alajuelita, San José, un niño de 13 días murió, aparentemente víctima del llamado “síndrome del niño agredido”.