Perfiles

Silvia Baltodano: un ejemplo de trabajo para el crecimiento artístico integral

Segura que lo suyo era el arte, desde que tiene memoria Silvia Baltodano se ha dedicado a aprender y mejorar sus habilidades artísticas. Con Eva, su hija, en brazos, Silvia conversó con nosotros sobre su evolución como artista, sus nuevas oportunidades y los retos de amar el arte en este pequeño –gran– país

Fotografía John Durán / Producción y dirección de arte: Augusto Ramirez
/ MUA: Joel Lazo M. Cel: 7188 3070 IG: Jlazo_makeup FB: Joel Lazo M
 / Vestuario de Silvia: Mariel Arrea IG : @mariel_arrea_designer
/ Vestuario de Eva: Rosa: Fue teté IG: @_fuetete_
A z u l: Ne&Lu IG: @neandlu.babies
/ Joyería: Daniella Baltodano IG: Elhajoyeria
/ Calzado: Del Barco IG: @delbarcocr
 / Mariela Jiménez Delgado Asesoría y Representación artística
IG: @soymarielajimenez
 / William Álvarez Sanabria Comunicación y Redes Sociales
IG: willalvarezsanabria
Fotografía John Durán / Producción y dirección de arte: Augusto Ramirez / MUA: Joel Lazo M. Cel: 7188 3070 IG: Jlazo_makeup FB: Joel Lazo M / Vestuario de Silvia: Mariel Arrea IG : @mariel_arrea_designer / Vestuario de Eva: Rosa: Fue teté IG: @_fuetete_ A z u l: Ne&Lu IG: @neandlu.babies / Joyería: Daniella Baltodano IG: Elhajoyeria / Calzado: Del Barco IG: @delbarcocr / Mariela Jiménez Delgado Asesoría y Representación artística IG: @soymarielajimenez / William Álvarez Sanabria Comunicación y Redes Sociales IG: willalvarezsanabria JOHN DURAN

Los primeros grandes pasos de Silvia en el arte fueron en el ballet; desde pequeña comenzó a descubrir su pasión por los escenarios. A los 15 años tuvo la oportunidad de audicionar para montar un musical colegial. Silvia logró el papel protagónico para El Fantasma de la Ópera, (entre risas cuenta que lo consiguió de forma muy fácil; fue la única que asistió a las audiciones); sin embargo, esto le abrió los ojos que su pasión era la interpretación de un personaje. Así es como llega a sus primeras clases de canto.

Su familia fue quienes siempre apoyaron los talentos innatos de Silvia para el arte. “Mi mamá y mi papá me motivaron a estar en las artes porque veían que era algo que me gustaba. Mariana, mi hermana mayor también fue una gran inspiración, bailarina de ballet. Y fue mi otra hermana, Laura, la que finalmente me dio el empujón que me faltaba”.

Ella siguió desarrollándose en diferentes artes, en el país. A pesar de estar aprendiendo de grandes talentos en Costa Rica, Silvia quería ir un paso más allá. De ahí nace la motivación de buscar entrenamiento y educación fuera de nuestras fronteras.

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