Bienestar

La grasa no es tan mala, el exceso es el problema

Bajar la grasa corporal es la meta de muchos, la obsesión de otros, la preocupación de los profesionales en salud, pero también, existe otro grupo que le resta importancia.

Lo cierto es que la grasa corporal no es dañina como algunos piensan (claro si se mantiene en los niveles adecuados), también tiene ventajas, pero entonces, ¿a partir de cuándo se convierte en perjudicial y peligrosa?

La grasa corporal es esencial para el funcionamiento adecuado del organismo sin embargo, cuando existe en exceso puede generar complicaciones de salud. Para entender mejor cómo funciona la grasa en el cuerpo, la nutricionista Nathalie Solera, de Consultas Nutrición Costa Rica, lo explica en esta entrevista.

Esto es relativo, no necesariamente la persona debe tener sobrepeso, la grasa se calcula con la fórmula del Índice de Masa Corporal (IMC). En ocasiones el aumento de peso se da por un tema genético, aumento de masa muscular, contextura corporal, entre otros. Es necesario hacer una medición específica, así como de los perfiles de lípidos para determinarlo.

Una manera de conocer los niveles de grasa corporal son los pliegues cutáneos, donde el profesional mide el tejido graso con un caliper en distintas partes del cuerpo, y luego lo aplica a una fórmula para calcular qué porcentaje de su cuerpo corresponde a tejido graso.

También, la más utilizada actualmente es el Análisis de Impedancia Bioeléctrica (BIA), en este caso, la persona debe subirse a la balanza con los pies y/o palmas de sus manos tocando directamente los electrodos, estos envían una señal eléctrica al cuerpo; cuando encuentra grasa existe más resistencia, porque la grasa contiene solo un poco de agua y así determina el porcentaje de grasa total y en algunos casos visceral.

Existen diferentes causas, algunas son factores genéticos, metabólicos y hormonales. En la mayoría de casos, la obesidad y el exceso de grasa corporal se dan al ingerir más calorías de las que se queman con las actividades diarias y el ejercicio, ya que el cuerpo almacena ese exceso de calorías en forma de grasa.

También, algunos medicamentos pueden provocar aumento de peso y grasa corporal si no se compensa con una buena alimentación y con actividad física. Entre estos medicamentos, están los antidepresivos, medicamentos anticonvulsivos, medicinas para la diabetes, medicaciones antipsicóticas, esteroides y betabloqueantes.

Dejar de fumar para algunas personas, puede llevar a un aumento de peso porque se usa los alimentos para hacer frente a la abstinencia, este fenómeno también ocurre con otros factores emocionales.

No dormir lo suficiente, o dormir demasiado, puede provocar cambios hormonales que aumentan el apetito, y es posible que sienta ganas de comer alimentos con alto contenido de calorías y carbohidratos, que pueden contribuir al aumento de peso.

Factores externos que afectan el estado de ánimo, y el bienestar, también pueden contribuir a la obesidad. Las personas a menudo buscan alimentos ricos en calorías cuando sufren situaciones estresantes. Además, el azúcar libera endorfinas (hormonas de la felicidad) por eso los antojos son más frecuentes cuando estamos ansiosos o estresados.

Suplementación: Algunos productos naturales como la cafeína, probióticos, té verde, sorosí y la canela, se ha comprobado que puede acelerar la pérdida de grasa corporal y controlar el apetito. Siempre la recomendación es consultar con un profesional de la salud, para conocer la dosis adecuada en cada caso.

Actividad física: Los ejercicios cardiovasculares, en este sentido, son los que más nos pueden ayudar en la quema de grasa corporal. Caminar, hacer spinning, correr, andar en bicicleta o subir y bajar escaleras, son ejercicios que todos podemos hacer a lo largo del día. Lo más importancia es la constancia y disciplina.

Descanso: La calidad y cantidad de sueño puede ayudar a perder peso y grasa más de lo que imaginamos. El descanso, además de tener efectos sobre la concentración y la productividad, también afecta al corazón, al metabolismo e incluso, influye en el riesgo de padecer diabetes. Si no descansamos lo suficiente se perjudican los resultados esperados, no recuperamos correctamente el músculo, y se liga al aumento de peso y grasa corporal.

Los porcentajes de grasa normales varían de acuerdo al sexo, edad y actividad física, pero en rangos generales los hombres deben tener de 8 a 25% y las mujeres de 20 a 35%.

¿Cuáles errores se cometen a la hora de intentar bajar la grasa?

No tener horarios de comidas: Esto provoca que tengamos ansiedad y mucha hambre en el siguiente tiempo de comida. En la mayoría de casos que esto pasa, se toman malas decisiones al elegir nuestras comidas, ya que se tiende a elegir lo más rápido, y no necesariamente lo más saludable.

Dietas restrictivas: El excederse con la restricción calórica, provoca el efecto contrario que se espera, los estudios muestran que en el inicio se pierde mucho peso, pero se recupera rápidamente, lo que conocemos como efecto rebote.

Culpar alimentos: Ningún alimento es malo o culpable de un exceso de grasa, el abuso de cualquier alimento puede provocar que nuestro cuerpo reserve mayor cantidad de grasa.

Exceso de bebidas alcohólicas: Estas engordan pero no alimentan, porque son calorías vacías, es decir aportan energía (calorías) pero no nutrientes, por lo tanto se almacenan como grasa corporal.

Usar pastillas para adelgazar o quemar grasa: Ningún producto es capaz por si solo de quemar nuestra grasa corporal, ya que esta se oxida por un conjunto de factores como hemos visto. Estos productos “milagrosos” más bien pueden generar problemas de salud.

Las mujeres por naturaleza tienen mayor cantidad de grasa que los hombres. El cuerpo de la mujer está preparado para que en algún momento de la vida quede embarazada, por esto tienen que almacenar energía en forma de grasa para alimentar al bebé de estas reservas. Aun así, una mujer que tenga un buen estilo de vida y una alimentación balanceada puede quemar grasa igual o hasta más rápido que un hombre, porque estos factores influyen y son más importantes que el género.

Funciones de la grasa

  • Aporta una reserva energética en el organismo.
  • Forma el tejido adiposo, es parte de las membranas celulares y de la mielina de los nervios.
  • Es clave para la correcta función hormonal, ya que estas se forman gracias a la grasa corporal.
  • Brinda protección ya que recubre nuestros órganos de lesiones y nos aísla de ambientes fríos, regulando nuestra temperatura corporal.
  • Ayudan a transportar y absorber las vitaminas liposolubles (A, D, E y K).
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