Revista Dominical

Pancha Carrasco, retrato de una mujer de armas tomar

Benemérita de la Patria y Defensora de las Libertades, desde pequeña rompió los esquemas patriarcales: se casó tres veces, enviudó dos; denunció a su esposo por violento; cargó su delantal con municiones frente a los filibusteros, y murió en la absoluta pobreza

Pancha Carrasco
Pancha Carrasco Luis Felipe Quesada
Francisca Carrasco Jiménez se unió al Ejército Nacional cuando tenía 40 años. (Luis Felipe Quesada)

“Entre soldados hambrientos y en guiñapos, entumecidos de soportar aguaceros, ¡qué guapa debió de haber estado doña Pancha!, ceñido al cinto algún espadón de los tomados al enemigo, cubierta la cabeza con el típico sombrero de palma alón, terciado a la espalda el pesado rifle de chispa y chispeando al sol la luz de sus ojos rebosantes de triunfo”.

El escritor Carlos Luis Sáenz describió así lo que pudo haber sido la imagen triunfante de Francisca Carrasco cuando las tropas costarricenses llegaron a San Juan del Norte luego de la expedición que hicieron al río San Juan, donde quitaron a los filibusteros el dominio del río. Expedición que se llevó a cabo a finales de 1856 y en la que también Pancha participó como soldadera (mujer que trabajó hombro a hombro junto al ejército costarricense).

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