Víctor Fernández G.. 27 febrero
Miguel Ángel Felix Gallardo (Diego Luna) sostiene un intenso duelo de poder con Hélmer
Miguel Ángel Felix Gallardo (Diego Luna) sostiene un intenso duelo de poder con Hélmer "Pacho" Herrera (Alberto Ammann) en la segunda temporada de la serie 'Narcos: México'. Fotografía: Netflix para La Nación.

Héctor “El Güero” Palma, líder del Cartel de Sinaloa, perdió a su familia de un modo tan brutal y violento que ni Netflix se atrevió a recrear al pie de la letra su espeluznante historia. Al parecer cuando se trata del narcotráfico en México, la realidad es tan cruda que ni la ficción alcanza para retratarla en toda su oscuridad.

Pese a cambios considerables con respecto a lo que realmente sucedió, el destino final de la esposa y dos hijos pequeños de Palma es uno de los trances más perturbadores de la segunda temporada de Narcos: México. Estrenados hace un par de semanas, los nuevos capítulos fueron consumidos con frenesí por millones de suscriptores del servicio de streaming, quienes están enganchados a esta saga desde que la serie original, Narcos, fue lanzada en el 2015. Narcos recreó en tres temporadas la historia de los colombianos carteles de Medellín y Cali, y en el 2018 Narcos: México se desarrolló como su serie hermana, compartiendo algunos personajes para reflejar el trato real que se dio entre los capos colombianos y sus socios mexicanos.

En su primera temporada, Narcos: México dramatizó el ascenso de Miguel Ángel Felix Gallardo, quien creó el Cartel de Guadalajara y ejerció control absoluto sobre el tráfico de cocaína por su país. También presentó la lucha del agente de la DEA Enrique Camarena y su secuestro y muerte por órdenes de Felix Gallardo y sus socios. Por su parte, la segunda temporada abordó la respuesta estadounidense al asesinato de Camarena y la caída del poder de Félix Gallardo, lo que abrió la puerta a la consolidación de los carteles que luego bañarían de sangre a México: Tijuana, Sinaloa, Juárez y del Golfo.

Si bien algunos acontecimientos fueron reinterpretados con fines narrativos (o hasta “suavizados”, como lo referente a la familia de Palma), esta temporada de la serie tiene un apego muy cercano a los hechos reales. Y aunque la mayoría de los capos llegan al último episodio gozando de buena salud y negocios prometedores, sabido es que casi todas esas figuras terminaron mal, ya sea abatidas a balazos por rivales o policías, o bien condenados a largas sentencias en cárceles de México y Estados Unidos.

Acá le ofrecemos una actualización sobre el destino final de los principales personajes retratados en la segunda temporada de Narcos: México. Y antes de que se queje de los spoilers de cara a la eventual continuación de la serie, recuerde que la historia es de dominio público.

Miguel Ángel Félix Gallardo: El Padrino ha sido el personaje central de las dos temporadas de Narcos: México. Oriundo de Sinaloa, Félix Gallardo logró poner de acuerdo a las distintas organizaciones traficantes que operaban en México en los años 80 y coordinarlas en una especie de federación, enlazando la producción colombiana con el mercado estadounidense. Él fue quien fundó el Cartel de Guadalajara, junto a Caro Quintero y Ernesto “Don Neto” Fonseca, y eventualmente los tres fueron arrestados por el gobierno mexicano por su conexión con el asesinato en 1985 del agente estadounidense de la DEA, Enrique ‘Kiki’ Camarena.

Félix Gallardo fue detenido el 8 de abril de 1989 y desde entonces guarda prisión, tras ser condenado 37 años de cárcel. Tiene 74 años y se encuentra recluido en una cárcel de mediana seguridad, en Guadalajara. Otrora intocable y protegido por el poder político mexicano, su arresto inició la lucha de poder entre los distintos carteles que antes controlaba.

Diego Luna ha interpretado a Miguel Ángel Félix Gallardo en las dos temporadas de 'Narcos: México'. Fotografía: Netflix para La Nación
Diego Luna ha interpretado a Miguel Ángel Félix Gallardo en las dos temporadas de 'Narcos: México'. Fotografía: Netflix para La Nación

Humberto Álvarez Machaín: Este médico fue señalado como parte del equipo que torturó al agente Camarena, previo a su asesinato. Fue detenido de modo ilegal a pedido de la DEA en México y transportado en secreto a Estados Unidos, donde fue uno de los acusados que enfrentó juicio en Los Ángeles por el crimen de Camarena.

En 1992 fue declarado inocente por una corte estadounidense y repatriado a México, desde donde demandó a la DEA por su detención ilegal.

Juan Matta-Ballesteros: El narcotraficante hondureño fue de los primeros en enlazar a los carteles colombianos con los mexicanos, facilitando el tránsito de aviones cargados de cocaína por Centroamérica y México. Por años Matta estuvo en la mira de las autoridades estadounidenses pero eso no le impidió moverse con comodidad por buena parte de Latinoamérica y amasar una fortuna en propiedades e inversiones. Su cercanía con Félix Gallardo lo implicó en la muerte de Camarena y la presión de la DEA finalmente hizo que el gobierno hondureño lo detuviera en abril de 1988 y lo entregara a Estados Unidos, en un episodio que causó gran indignación en su país.

Hoy tiene 75 años y sigue prisionero en una cárcel de máxima seguridad en Filadelfia, donde cumple varias cadenas perpetuas.

Rubén Zuno Arce: Aliado político de Félix Gallardo, en la serie se le ubica como sobrino de un prominente ministro y hombre fuerte dentro del PRI, cuando en realidad Zuno Arce era cuñado del expresidente mexicano Luis Echeverría Álvarez. Hijo de un exgobernador de Jalisco, Zuno fue acusado en 1978 del asesinato de dos policías federales pero resultó absuelto; también eran conocidos sus vínculos con el Cartel de Guadalajara.

La DEA determinó que Camarena fue torturado en una casa propiedad de Zuno Arce, aunque él siempre negó cualquier vínculo con la muerte del agente. En 1989 fue detenido y entregado a las autoridades estadounidenses, que lo llevaron a juicio por la muerte de Camarena. Condenado a cadena perpetua, murió en una prisión de Florida a los 82 años, en el 2012, a causa de un cáncer.

Pablo Acosta Villarreal: El Zorro de Ojinaga era un traficante a la antigua, y en la serie su figura se idealiza, casi presentándolo como un hombre bueno. Creó la organización que luego se convertiría en el Cartel de Juárez y fue el mentor de Amado Carillo Fuentes.

Acosta murió en abril de 1987, abatido por un operativo conjunto entre el FBI y la policía mexicana, en el pueblo fronterizo de Santa Elena. Este pasaje es recreado de modo espectacular en la serie.

El actor Gerardo Taracena es quien encarna al abatido capo Pablo Acosta. Fotografía: Netflix para La Nación
El actor Gerardo Taracena es quien encarna al abatido capo Pablo Acosta. Fotografía: Netflix para La Nación

Rafael Aguilar Guajardo: Este comandante de la policía federal aparece como un personaje menor en la serie, pero en realidad fue el cofundador del Cartel de Juárez y quedó al frente de la organización tras la muerte de Acosta. El 12 de abril de 1993, el Comandante Aguilar fue asesinado a tiros en Cancún, por órdenes de su colaborador, Amado Carrilo Fuentes.

Amado Carrillo Fuentes: El Señor de los Cielos fue una de las figuras centrales en la historia de la cocaína. Empezó como ficha del Cartel de Guadalajara, bajo la tutela de su tío Ernesto “Don Neto” Fonseca Carrillo y luego aprendió a cruzar drogas hacia Estados Unidos con la guía de Pablo Acosta, en Juárez. Su sobrenombre vino de la gran flota de aviones que consolidó para trasegar cocaína.

Carillo Fuentes tomó control del Cartel de Juárez tras asesinar al Comandante Aguilar y su fortuna se calculó en billones de dólares. Tras perder protección política y sentir la asfixiante persecución de las autoridades mexicanas y estadounidenses, Carillo se sometió a una cirugía plástica para cambiar su aspecto, en una clínica de la Ciudad de México, el 4 de julio de 1997. La operación se complicó y el narco murió de causas que no se precisaron durante el proceso; dos días después los médicos que lo operaron aparecieron muertos y con signos de tortura.

El Señor de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes (José María Yazpik) fue introducido primero en la serie 'Narcos', previo a convertirse en uno de los personajes centrales de 'Narcos: México'. Fotografía: Netflix para La Nación
El Señor de los Cielos, Amado Carrillo Fuentes (José María Yazpik) fue introducido primero en la serie 'Narcos', previo a convertirse en uno de los personajes centrales de 'Narcos: México'. Fotografía: Netflix para La Nación

Héctor Luis Palma Salazar “El Güero”: La historia de Palma enmarca uno de los episodios más macabros de Narcos: México. En la serie se le muestra como el líder de la plaza de Sinaloa, apoyado por un joven Chapo Guzmán y Cochiloco. En la vida real, Palma fue detenido en Arizona en 1978 por narcotráfico y pasó ocho años en una cárcel estadounidense.

Durante su estadía en prisión, su esposa, Guadalupe, se vinculó con el traficante venezolano Rafael Enrique Clavel, cercano a su vez al Cartel de Tijuana. Clavel asesinó a la esposa de Palma y se llevó a sus hijos, Jesús y Nataly, a Venezuela, donde los arrojo del Puente de la Concordia (en la serie esto sucede en un puente en México). En venganza, Palma atacó a la familia de Clavel y mató a sus tres hijos y varios asociados.

Palma siguió vinculado con el Cartel de Sinaloa hasta su arresto. El 23 de junio de 1995 el avión privado en el que viajaba se estrelló; aunque sobrevivió el accidente fue detenido por la policía mexicana y extraditado a Estados Unidos, donde fue condenado. Palma fue enviado a México en el 2016 y condenado a su vez ahí por la muerte de dos policías. Actualmente tiene 79 años y está detenido en la cárcel de Altiplano.

Manuel Salcido Uzeta “Cochiloco”: Si bien existió un Cochiloco real, el personaje de la serie parece una construcción a partir de la historia de varios narcos. En el caso de Salcido Uzeta, el verdadero Cochiloco, fue un narcotraficante también oriundo de Sinaloa con vínculos con Caro Quintero y el Cartel de Guadalajara. Salcido dirigía su operación desde Colima y murió asesinado a balazos, el 9 de octubre de 1991 en una calle de Jalisco. En tanto, el de la serie también podría inspirarse en parte de la vida de Abelardo “El Lobito” Retamoza Machado, colaborador cercano al Güero Palma y parte de la dirigencia de Sinaloa que igualmente fue asesinado.

En la serie, Cochiloco (derecha, el actor Andrés Almeida) es el hombre de confianza del Chapo Guzmán (Alejandro Edda). Fotografía: Netflix para La Nación
En la serie, Cochiloco (derecha, el actor Andrés Almeida) es el hombre de confianza del Chapo Guzmán (Alejandro Edda). Fotografía: Netflix para La Nación

Rafael Enrique Clavel: En la serie, el venezolano Clavel es el chofer y guardaespaldas de Félix Gallardo. En la realidad se trató de un colaborador del Cartel de Sinaloa quien se hizo cercano a Héctor Palma y su familia. Con vínculos secretos con los hermanos Arellano Félix y el Cartel de Tijuana, Clavel se involucró sentimentalmente con la esposa de Palma, Guadalupe Leija, mientras aquel estaba en prisión. Tras convencer a la mujer de huir con él y a retirar una suma millonaria de una de las cuentas de Palma, Clavel la decapitó y envió su cabeza al Güero en una hielera, y dos semanas después lanzó a los dos hijos de la pareja de un puente, en Venezuela.

En represalia, tres de los hijos de Clavel fueron asesinados en Tijuana, por órdenes de Palma. En cuanto al sádico traficante sudamericano, su final llegó por cuenta de Palma pero no como lo representa la serie, donde El Güero lo mata con un bate de béisbol con ayuda del Chapo Guzmán: en realidad Palma dio con él en una cárcel venezolana y encargó su asesinato tras las rejas.

Joaquín “El Chapo” Guzmán: Antes de convertirse en el narcotraficante más poderoso del mundo, El Chapo aprendió del negocio siendo un joven asociado del Cartel de Sinaloa, al lado de Héctor Palma. En Narcos: México El Chapo empieza a desarrollar la red de túneles con la que más adelante traficaría más cocaína que nadie hacia los Estados Unidos.

Poco queda por decir de un criminal que alcanzó estatus de celebridad, gracias a sus espectaculares fugas y fortuna desbordada. Tras múltiples arrestos y escapes, El Chapo fue detenido finalmente en México en el 2016 y extraditado a Estados Unidos, donde hoy cumple cadena perpetua en la súper cárcel de máxima seguridad ADX Florence, en Colorado. Tiene 62 años.

El actor Alejandro Edda ha destacado por su encarnación de un joven Chapo Guzmán en la serie de Netflix. Fotografía: Netflix para La Nación.
El actor Alejandro Edda ha destacado por su encarnación de un joven Chapo Guzmán en la serie de Netflix. Fotografía: Netflix para La Nación.

Juan José Esparragoza Moreno ‘El Azul’: Uno de los fundadores del Cartel de Guadalajara, en la serie El Azul es representado como el hombre de confianza de Félix Gallardo y el encargado de inteligencia y espionaje. Esparragoza se vinculó con el mundo criminal gracias a su trabajo policial en la Dirección de Seguridad Federal, sirviendo de informante y sicario de las organizaciones criminales.

Si bien la serie lo sitúa al lado de Félix Gallardo hasta el momento del arresto del capo, en 1989, y como uno de los ideólogos en la caída de aquel, en realidad El Azul estaba detenido desde 1986 en la Ciudad de México, acusado de tráfico de drogas y participación en la muerte del agente Camarena de la DEA. En 1993 quedó en libertad y se vinculó al Cartel de Juárez, donde apoyó a Amado Carrillo Fuentes y, tras la muerte de este, se pasó al Cartel de Sinaloa, como consejero del Chapo Guzmán.

Por años El Azul se mantuvo en la lista de los hombres más buscados de México. Sin embargo, recientemente han cobrado fuerza las versiones de que falleció en el 2014, aunque las autoridades no han podido confirmar su muerte.

Benjamín Arellano Félix: La familia Arellano Félix tejió por décadas una red de poder e influencia en la fronteriza ciudad de Tijuana. Conformada por siete hermanos y cuatro hermanas, la familia fundó el Cartel de Tijuana tras la caída de Miguel Ángel Félix Gallardo y se enfrascó en una violenta guerra de poder con sus pares de Sinaloa y Juárez. De todos los hermanos, Benjamín fue quien ejerció el liderazgo durante la época más convulsa y lucrativa de la organización.

Benjamín vivió por años protegido por las autoridades de Tijuana pero su suerte cambió en 1993, tras el asesinato por error del cardenal Juan Jesús Posadas, crimen por el cual su organización fue responsabilizada. A sabiendas de que la hija del capo padecía una rara enfermedad, la DEA rastreó a la niña y así logró dar con el paradero de su padre, quien fue arrestado el 9 de marzo del 2002, en Puebla.

En el 2011, Benjamín fue extraditado a Estados Unidos, donde se le condenó a 25 años de prisión. Actualmente tiene 67 años y está en una cárcel de máxima seguridad en Virginia.

Alfonso Dosal como Benjamín Arellano Félix, cabeza del Cartel de Tijuana. Fotografía: Netflix para La Nación
Alfonso Dosal como Benjamín Arellano Félix, cabeza del Cartel de Tijuana. Fotografía: Netflix para La Nación

Ramón Arellano Félix: Violento y temperamental, Ramón ordenó algunas de las acciones más brutales de parte del Cartel de Tijuana. En la serie se le presenta como despreocupado, drogadicto y con rasgos de psicópata.

Si bien siempre se esperó que Ramón muriera de manera violenta, nadie imaginó que sería a manos de un policía que no sabía con quien se enfrentaba. Ramón fue detenido en Mazatlán a causa de una infracción de tránsito el 10 de febrero del 2002 por un oficial mexicano, quien no estaba al tanto de la “celebridad” de aquel conductor. Arellano sacó su arma y disparó al policía, el cual contestó el fuego y mató sin saberlo a uno de los 10 criminales más buscados por el FBI. Tenía 37 años.

La suerte de sus hermanos no fue mejor, pues Eduardo, Benjamín y Javier están encarcelados en Estados Unidos, mientras que Francisco fue asesinado en su fiesta de cumpleaños, el 18 de octubre del 2013, por un hombre disfrazado de payaso (si vio la segunda temporada de Narcos: México debe acordarse de la referencia). De los siete varones de la familia Arellano Félix, solo Luis Fernando y Carlos se encuentran en libertad.

El actor Manuel Masalva interpreta a Ramón, el más violento de los hermanos Arellano Félix. Fotografía: Netflix para La Nación
El actor Manuel Masalva interpreta a Ramón, el más violento de los hermanos Arellano Félix. Fotografía: Netflix para La Nación

Enedina Arellano Félix: Del familión que manejó el Cartel de Tijuana, Enedina fue una de las dos hermanas que se vinculó activamente en el negocio de la droga. En la serie es una de las pocas mujeres que tiene un rol activo en la toma de decisiones dentro de un entorno tradicionalmente machista y dominado por los hombres.

Enedina se mantuvo por mucho tiempo a cargo de las finanzas de la plaza de Tijuana, mientras que sus hermanos se turnaban la cabeza de la organización. Sin embargo, a medida que los varones empezaron a ser capturados o ejecutados, ella tomó un rol más protagónico y terminó por asumir el control del cartel tras la detención de su hermano Eduardo, en el 2008, con el apoyo de su hijo, Luis Fernando Sánchez Arellano (capturado en el 2014). Y si bien el Cartel de Tijuana ha disminuido significativamente su peso en el mercado de la cocaína, Enedina ha logrado mantenerlo vigente.

La actriz mexicana Mayra Hermosillo es Enedina Arellano Félix, en 'Narcos: México'. Fotografía: Netflix para La Nación
La actriz mexicana Mayra Hermosillo es Enedina Arellano Félix, en 'Narcos: México'. Fotografía: Netflix para La Nación

Juan Nepomuceno Guerra: El hombre fuerte de Tamaulipas, Nepomuceno fue un viejo contrabandista que dominó a placer el tráfico de mercancías ilícitas por el Río Grande. Empezó su negocio en la década de 1930, llevando licor a Estados Unidos durante la época de la prohibición. De ahí pasó al tráfico de opio y finalmente de cocaína, conformando lo que luego se conocería como el Cartel del Golfo. Además, sirvió de mentor para su sobrino, Juan García Abrego, quien luego se convertiría en uno de los principales narcotraficantes de México.

Si bien todo el mundo sabía de sus actividades criminales, Nepomuceno rara vez tuvo conflictos con las autoridades y era visto por los pobladores como un benefactor. Falleció en el 2001, a los 85 años, de causas naturales.

Juan Nepomuceno Guerra, fundador del Cartel del Golfo, es interpretado en la serie por el veterano actor Jesús Ochoa, toda una institución en el mundo de las telenovelas. Fotografía: Netflix para La Nación
Juan Nepomuceno Guerra, fundador del Cartel del Golfo, es interpretado en la serie por el veterano actor Jesús Ochoa, toda una institución en el mundo de las telenovelas. Fotografía: Netflix para La Nación

Juan García Abrego: Bajo la guía de su tío, Juan Nepomuceno Guerra, Abrego aprendió el negocio y tras heredar el control del Cartel del Golfo lo transformó en una de las mayores organizaciones criminales del mundo. García Abrego renegoció con los carteles colombianos las condiciones de su trato y elevó la cuota de cocaína que podían retener, con lo que su grupo empezó a exportar y comercializar por su cuenta toneladas de drogas en Estados Unidos.

Conocido por su influencia política a ambos lados de la frontera, producto de los millonarios sobornos que pagaba a funcionarios mexicanos y estadounidenses, fue el primer narcotraficante en ser incluido en la lista de los 10 más buscados del FBI, en 1995. Fue arrestado en un rancho en Monterrey el 14 de enero de 1996 y extraditado a Estados Unidos, donde lo condenaron a varias cadenas perpetuas. Hoy tiene 75 años y está en una cárcel de máxima seguridad, en West Virginia.

Guillermo González Calderoni: Este comandante de la Policía Judicial Federal mexicana juega un rol complejo en la trama de Narcos: México, pues por un lado tiene vínculos con figuras como MigueL Ángel Félix Gallardo y por el otro facilita información a la DEA.

Proveniente de una familia acomodada, Calderoni llegó a ser uno de los policías más prominentes de su país y si bien nunca se le logró comprobar nada, eran conocidas sus relaciones con los distintos carteles. Fue él quien dirigió el operativo en el que murió Pablo Acosta y también se encargó de la detención de Félix Gallardo, a pesar de haber colaborado con el capo por años.

Tras la salida de Carlos Salinas de la presidencia, Calderoni cayó en desgracia y se exilió en Estados Unidos, donde empezó a hablar: el expolicía implicó a Raúl Salinas, el hermano del expresidente, en los negocios del narco y lo señaló como autor intelectual de varios asesinatos.

El 5 de febrero del 2003, Calderoni fue asesinado de un balazo en la cabeza mientras conducía por la ciudad de McAllen, Texas.

Hélmer “Pacho” Herrera: Uno de los personajes principales de la tercera temporada de Narcos (la serie original), que estuvo centrada en el ascenso y caída del Cartel de Cali, Pacho ha servido como un puente con Narcos: México, con participaciones esporádicas en algunos episodios para retratar las conflictivas negociaciones entre los colombianos y los mexicanos.

Cuarto en la cadena de mando del grupo de Cali, Pacho procuraba mantener un perfil bajo y rara vez su nombre se mencionaba en las noticias. Con la presión de la DEA y la persecución del ejército colombiano, Herrera aceptó rendirse, siendo el último de los capos de Cali en caer. El 1° de setiembre de 1996 se entregó al llamado Bloque de Búsqueda y fue sentenciado a 14 años de cárcel.

En su detención en la cárcel de máxima seguridad de Palmira, cerca de Cali, Pacho se dedicó al fútbol, una de sus pasiones, y a estudiar. El 4 de noviembre de 1998 participaba de un partido de fútbol con otros internos en la cancha de la prisión. En una pausa del juego, Herrera se acercó a saludar a un visitante amigo de él, Rafael Ángel Uribe Serna, quien tras abrazarlo le disparó siete veces en la cabeza y el tórax. Pacho murió poco después en el hospital del penal; tenía 47 años.

El actor argentino Alberto Ammann se ha encargado de dar vida al colombiano Pacho Herrera tanto en 'Narcos' como en su serie hermana, 'Narcos: México'. Fotografía: Netflix para La Nación
El actor argentino Alberto Ammann se ha encargado de dar vida al colombiano Pacho Herrera tanto en 'Narcos' como en su serie hermana, 'Narcos: México'. Fotografía: Netflix para La Nación

Raúl Salinas de Gortari: El hermano mayor del expresidente Carlos Salinas ejerció tremenda influencia en la política mexicana y siempre fue visto como el intermediario entre el mandatario y aquellos interesados en acceder a él. Si bien Narcos: México se cuida de nunca identificar por su nombre a los hermanos Salinas de Gortari, no hay disimulo en indicar que son ellos los personajes de amplio poder político con los que los capos deben lidiar de cara a las elecciones mexicanas de 1988, las cuales fueron ganadas por los Salinas en medio de fuertes cuestionamientos sobre fraude.

Raúl Salinas fue señalado en múltiples ocasiones por sus supuestos vínculos con el crimen organizado, cargos que siempre negó. En 1995 fue detenido y acusado de ser el autor intelectual del asesinato de su excuñado, el secretario general del PRI, José Francisco Ruiz Massieu, ocurrido el 28 de setiembre de 1994. En 1999 fue declarado culpable del crimen y sentenciado a 50 años de prisión. Sin embargo, la pena luego se redujo y en el 2005 Raúl Salinas salió libre.

Cuestionado también por amasar una fortuna de dudosa procedencia, mientras estaba en prisión Salinas vio cómo su esposa, Paulina Castañón, y su cuñado, Antonio Castañón, fueron detenidos en Ginebra, Suiza, al tratar de retirar $84 millones de una cuenta bancaria de Raúl. Luego se descubriría que la familia había ocultado millones de dólares en bancos del extranjero, dinero que fue incautado y en su mayoría entregado al gobierno mexicano.

Carlos Salinas de Gortari: Presidente de México entre 1988 y 1994 y hermano menor de Raúl Salinas. Se le considera una de las figuras más influyentes y controvertidas de la política mexicana de los últimos 30 años y a la fecha en aquel país todavía se le califica como uno de los peores presidentes.

La polémica elección de Salinas es abordada con lujo de detalles en Narcos: México, donde se da por un hecho que los distintos clanes de narcos tuvieron participación en el fraude electoral y que Miguel Ángel Félix Gallardo fue un personaje cercano e interesado en la campaña que llevó a los Salinas al poder. Durante su administración se aceleró el proceso de privatización de empresas estatales y se impulsó el libre comercio, negociándose el TLC con Canadá y Estados Unidos. También se dio el estallido de la insurgencia zapatista en Chiapas, el asesinato del candidato del PRI que se suponía debería sucederlo en el poder, Luis Donaldo Colosio, y se mantuvo artificialmente el tipo de cambio, propiciando una profunda crisis económica que estalló tan pronto Salinas dejó la presidencia.

El arresto de su hermano por la muerte de Ruiz Massieu y el posterior escándalo por las cuentas bancarias de Raúl en Suiza ensuciaron para siempre la imagen de Carlos Salinas. El expresidente se autoexilió por buen tiempo en Irlanda, desde donde defendió su gestión. En años recientes volvió a radicarse en México, donde aún ejerce influencia política.

(Video) Diálogos con el actor mexicano Diego Luna