Revista Dominical

Los videoclubes se resisten a ver el final de su película

Con el auge de las plataformas digitales, los clubes de video se tornaron una especie en peligro de extinción. Antes pululaban en cada esquina; hoy solo algunos resisten al ‘streaming’ con ingenio, cercanía y calidez de barrio.

09/08/2021     San Pablo de Heredia. Videoclub RGB, el local no solo ofrece películas en dvd es toda una experiencia que invita, literalmente, a llevar el cine a casa, incluyendo sus famosas palomitas de maiz. Foto: Rafael Pacheco
09/08/2021 San Pablo de Heredia. Videoclub RGB, el local no solo ofrece películas en dvd es toda una experiencia que invita, literalmente, a llevar el cine a casa, incluyendo sus famosas palomitas de maiz. Foto: Rafael Pacheco Rafael Pacheco Granados
En RGB cuentan con más de 25.000 títulos, entre películas y series, para venderlas al público. (Rafael Pacheco Granados)

Tal vez esta escena apele a su nostalgia: es sábado por la noche, la familia está en la casa. ¡Qué bonito ver una película todos juntos! Hay acuerdo y alguien se dispone a ir al videoclub del barrio a alquilar una cinta.

El club vecino está abierto y listo para recibir a su cliente, a esa persona que por mes pagaba unos ¢5.000 de suscripción. El negocio estaba adornado en sus paredes con cajas de casetes de VHS ilustradas con las portadas de los filmes de moda, los clásicos, las comedias, las películas para adultos y también para los niños. Había una sección especial de estrenos, que llegaban a los clubes semanas (o meses) después de su puesta en las salas de cine.

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