Revista Dominical

Los lujos detrás del único aeropuerto cinco estrellas de Europa

Múnich sabe que para la mayoría de los viajeros, los aeropuertos son un mal necesario. Por eso, el que se ubica en esa ciudad alemana apunta a lo contrario: entretenimiento, practicidad y comodidad son la norma de una terminal aérea a la que sí dan ganas de ir, toque o no volar.

Cómo funciona el aeropuerto cinco estrellas de Münich
Cortesía: Aeropuerto Internacional de Múnich-Franz Josef Strauss
Cómo funciona el aeropuerto cinco estrellas de Münich Cortesía: Aeropuerto Internacional de Múnich-Franz Josef Strauss Michael Fritz
Aeropuerto Internacional de münich Los IngoGates facilitan la atención a los viajeros. Mediante una conexión en video, los usuarios pueden evacuar sus dudas con un representante del aeropuerto. Cortesía: Aeropuerto Internacional de Múnich-Franz Josef Strauss. (Stephan Goerlich/Stephan Goerlich)

Visualícelo: tiene que aguardar varias (muchas) horas para su vuelo de conexión, por lo que no le queda otra que acomodarse lo mejor posible en algún asiento genérico y cero ergonómico en la sala de espera con olor a moho y compañerismo, ojalá cerca de alguno de los pocos tomacorrientes disponibles, pues a esas alturas la batería de su celular está cerca del colapso. Todo esto hágalo con un brazo bien enganchado de su equipaje de mano (nunca se sabe), y sosteniendo en la otra mano una de las tazas de café más caras que ha pagado en su vida. Es usted versus el aeropuerto.

Viajar es lindo, claro que sí. Pasar por los aeropuertos, no tanto.

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