Revista Dominical

Lady Di, una princesa congelada en el tiempo

Su trágica muerte, 20 años atrás, sumió al planeta en un estupor que no se esfuma del todo. Diana de Gales marcó un antes y un después en la historia de la realeza y en la misma cultura pop del orbe: su bondad y belleza, y más aún las imperfeciones de su vida, la convirtieron en la reina de los corazones de la gente... hasta el día de hoy.

Marzo, 1996.   La Princesa Diana asistía Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía en el centro de Londres. Tenía la filantropía arraigada en su ADN. | FOTO: AFP
Marzo, 1996. La Princesa Diana asistía Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía en el centro de Londres. Tenía la filantropía arraigada en su ADN. | FOTO: AFP GERRY PENNY
Marzo, 1996. La Princesa Diana asistía Hospital Nacional de Neurología y Neurocirugía en el centro de Londres. Tenía la filantropía arraigada en su ADN. | FOTO: AFP (GERRY PENNY)

Volver a escribir sobre el impacto que causó en el planeta la noticia de la muerte de la Princesa Diana de Gales, 20 años atrás, es sumirse en un Déjà Vu y vivirlo de nuevo, como aquel domingo 31 de agosto de 1997, cuando una de las figuras mundiales más admiradas y queridas del mundo murió en un trágico accidente automovilístico mientras intentaba huir de unos paparazis.

El domingo 7 de setiembre, reseñamos en la Revista Dominical de La Nación todo lo acontecido con mayor detalle.

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