Francella Chaves. 13 abril
Fotografia: Graciela Solis
Fotografia: Graciela Solis

La reciente crítica de la nueva Whopper de Burger King, cuya torta se hace a base de plantas, proviene de una fuente poco probable: uno de los miembros del lobby político de la industria de la carne admitió al medio The Guardian que el sabor sorprendentemente realista de las carnes falsas es una “llamada de atención” para los ganaderos.

La Whopper se vende en 59 restaurantes en el área de St. Louis, hogar de Eric Bohl, director de asuntos públicos en Missouri Farm Bureau.

Según el medio británico, la crítica de Bohl pregonaba: "Si los agricultores y ganaderos piensan que podemos burlarnos y descartar estos productos como una moda pasajera, nos estamos engañando".

Para Bohl las diferencias en el sabor entre la hamburguesa vegana y tradicional fueron “menores", y percibe el avance de las carnes falsas como una amenaza inminente para la industria de carne.

“Si no supiera lo que estaba comiendo, no tendría idea de que no era carne”, escribió, “Los granjeros deben tomar nota y prepararse para competir."

La torta de esta Whopper es creada por Impossible Foods y está diseñada para “sangrar” como una hamburguesa convencional. También, utiliza levadura modificada genéticamente para producir una proteína que imita el sabor de la carne.

En agosto de 2018, Missouri se convirtió en el primer estado en prohibir productos hechos de tofu, soja u otras alternativas que se calificaban como "carne", luego de una protesta de los productores de ganado y aves de corral.

Evitar la carne y los productos lácteos es una la forma más grande de reducir su impacto en el planeta, según descubrió la investigación de la Universidad de Oxford el año pasado, debido al hábitat de animales para ganado y las emisiones resultantes del calentamiento del planeta.