Revista Dominical

En el país de Nunca Jamás: oda a los bares gays

El que no haya temido por su vida solo por sostener la mano de quien ama, nunca entenderá la importancia de un bar gay.

En el país de Nunca Jamás: una oda a los bares gays.
En el país de Nunca Jamás: una oda a los bares gays. Ilustración: Dominick Proestakis.
En el país de Nunca Jamás: una oda a los bares gays. (Ilustración: Dominick Proestakis.)

En el 2009 tenía apenas un año de haber salido del clóset. Mi familia y mis amigos sabían que era gay, ya contaba un exnovio, las exnovias me habían perdonado y hasta me involucraba públicamente en manifestaciones por los derechos de las personas homosexuales.La verdad es que el proceso de aceptación fue bastante satisfactorio: nadie me dejó de querer ni nadie me golpeó en la calle por demostrarle cariño a otro hombre. En el2009 me sentía privilegiado de vivir en una época en la cual ser gay era lo mismo que ser rubio o bueno en las matemáticas; no tenía ningún miedo de contarlo o demostrarlo.

Con esa misma seguridad invité al chico que me gustaba en aquel momento a tomarnos unas cervezas. Como buen estudiante de la UCR elegí uno de los bares ubicados en la Calle de la Amargura. Congos. Ya no recuerdo bien el criterio de selección pero es probable que algo tuvo que ver con el buen precio de las bebidas.

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