Revista Dominical

El tatuador tico que vendía empanadas hoy trabaja junto al famoso Ami James

Así es la vida del artista costarricense Max Rodríguez, quien es una de las fichas del prestigioso estudio Love Hate Tattoo, en Miami

Max Rodríguez
Max Rodríguez Max Rodríguez

Desde que tiene memoria, el arte corre por las venas de Max Rodríguez. De niño hacía dibujos como un juego, pero entre trazo y trazo sus caricaturas se fueron transformando en una pasión. Sus inocentes creaciones, elaboradas con lápices y crayolas multicolores, mutaron con el tiempo a obras de arte que ahora impregna con tinta y agujas en la piel de sus clientes.

Sus lienzos, literalmente, ahora son personas.

Cuando Max apenas entraba en la adolescencia los tatuajes de un primo suyo lo impactaron. Ver aquellos diseños en el cuerpo de su familiar lo impresionaron tanto que pronto se dio cuenta de que quería ser quien los elaborara. Ese sueño se cumplió y con creces, ya que actualmente y gracias a su talento, el costarricense es una de las figuras del prestigioso Love Hate Tattoo, del famoso Ami James. Sí, el famoso tatuador del programa Miami Ink, que encantó a miles con un reality show en torno al arte del tatuaje.

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