Revista Dominical

El día en que las calles de San José tomaron la palabra

Una gran carpa, ubicada frente a la iglesia de La Dolorosa, es el punto de encuentro para que personas en situación de calle, diagnosticadas con VIH, adictos y voluntarios compartan detalles de sus vidas en busca de un nuevo comienzo.

19/05/2019. San José. Crónica sobre una actividad que se llama Desayuno Fraterno, y que se realiza cada 15 días en San José, desde hace 18 años. Este proyecto, conocido como La Carpa, está ubicado frente a la Iglesia de La Dolorosa, y consiste en que personas que estaban en situación de calle y que ya se reinsertaron a la sociedad, preparan y comparten alimentos con personas que actualmente están en estado de indigencia. Además a la actividad también llegan personas en riesgo social. Fotos Melissa Fernández
19/05/2019. San José. Crónica sobre una actividad que se llama Desayuno Fraterno, y que se realiza cada 15 días en San José, desde hace 18 años. Este proyecto, conocido como La Carpa, está ubicado frente a la Iglesia de La Dolorosa, y consiste en que personas que estaban en situación de calle y que ya se reinsertaron a la sociedad, preparan y comparten alimentos con personas que actualmente están en estado de indigencia. Además a la actividad también llegan personas en riesgo social. Fotos Melissa Fernández MELISSA FERNáNDEZ
La Carpa Desayuno Fraterno La Carpa, que se instala cada domingo de por medio al Parque La Dolorosa, en San José centro, atiende a cientos de personas que llegan hasta allí en busca de un plato de comida caliente. Ellos son atendidos por los voluntarios del Hogar de La Esperanza. Fotografía: Melissa Fernández (MELISSA FERNáNDEZ)

Al costado sur del Parque La Dolorosa, en San José, Marco Vargas y Édgar Rodríguez estrechan sus manos para despedirse, luego de compartir algunas horas de la mañana del domingo 19 de mayo, en el Desayuno Fraterno de La Carpa. Este es un espacio que les permite ponerse al corriente sobre sus vidas, especialmente, después de que se conocieran cuando se encontraban en situación de calle, por razones completamente opuestas.

“La gente de la calle siempre se conoce entre ellos. Compartir en algunos momentos el frío, el hambre, te hace crear un vínculo con la persona que tenés a tu lado, se vuelven tu familia, porque hay algo que los une: la necesidad”, afirma Rodríguez, mientras se acomoda unos libros que carga en su mano izquierda.

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