Revista Dominical

Contracorriente: zambullirse entre olas para salvar vidas

En los dos últimos años, 290 personas fallecieron ahogadas en Costa Rica. La extensa provincia de Puntarenas, una de las favoritas de los turistas, es también la más peligrosa para los bañistas imprudentes. En Garabito, la costa es vigilada por cinco guardavidas. Tres de ellos relatan cómo es enfrentarse día a día, en el mar, a emergencias acuáticas que no pasan de un susto o bien, terminan con finales desgarradores.

08/05/2019. Jacó, Puntarenas. Entrevista a tres guardavidas que trabajan en playa Jacó en el puesto de vigilancia ubicado frente al hotel Flamboyant. Documental fotográfico de la labor de prevención y vigilancia que realizan cotidianamente. En la foto: Marvin Cheng Pérez (43) trabaja como guardavidas desde hace 22 años y da cursos de prevención a bañistas y surfistas. Como parte de su trabajo instruye a grupos de turistas sobre la detección de corrientes de resaca y gira advertencias en caso de ser necesario. Muchos visitantes reciben con disgusto sus recomendaciones. Foto: Albert Marín.
08/05/2019. Jacó, Puntarenas. Entrevista a tres guardavidas que trabajan en playa Jacó en el puesto de vigilancia ubicado frente al hotel Flamboyant. Documental fotográfico de la labor de prevención y vigilancia que realizan cotidianamente. En la foto: Marvin Cheng Pérez (43) trabaja como guardavidas desde hace 22 años y da cursos de prevención a bañistas y surfistas. Como parte de su trabajo instruye a grupos de turistas sobre la detección de corrientes de resaca y gira advertencias en caso de ser necesario. Muchos visitantes reciben con disgusto sus recomendaciones. Foto: Albert Marín. Albert Marín.

En el balcón de una estación de vigilancia con vista al mar, Marvin Cheng se pone de pie de forma abrupta. Con un paso veloz, se dirige a un grupo de jóvenes con latas de cerveza en mano que cada vez se adentraban más en un mar revuelto.

“Este tipo de situaciones es cosa de todos los días”, afirma, mientras mueve los brazos indicándoles que salgan.

Son las once de la mañana en Jacó y esta es su cuarta intervención del día. A sus 43 años, Cheng es uno de los cinco guardavidas que actualmente se encuentran contratados permanentemente por la Municipalidad de Garabito.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌