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Lo de Dressel ya es colección de oros

El sucesor de Michael Phelps suma la tercera medalla dorada de seis a las que aspira

El estadounidense Caleb Dressel sumó su tercer oro olímpico en la piscina de los Juegos de Tokio-2020, avanzando hacia su objetivo de seis títulos en esta edición, gracias a su triunfo en la final de 100 metros mariposa con un crono de 49 segundos y 45 centésimas, nuevo récord mundial.

Dressel, que cumplirá 25 años en agosto, dice no buscar la fama en la piscina.

“No necesito que la gente me mire. Ni busco ser célebre. Simplemente quiero ver hasta dónde soy capaz de llegar e intentar explotar mi potencial al máximo. Es todo”, afirma el nadador, que llegó a Tokio con la mirada puesta en seis oros, tres serían en pruebas individuales, en los 100 metros en estilo libre (conquistado), en 100 metros mariposa (conquistado) y 50 metros (pendiente), mientras que otras tres serían en relevos, 4x100 m (conquistado), 4x100 m estilos (pendiente) y 4x100 m estilos mixto (pendiente). Es más improbable, pero podría incluso participar en un cuarto relevo, el 4x200 metros.

Probablemente no llegue a las 23 medallas de oro olímpicas de Phelps. Lleva cinco, con las tres conseguidas ya en Tokio. A ellas les suma trece títulos mundiales frente a 26 de su mítico compatriota.

Pero Dressel dudó por momentos en continuar en la natación, sobre todo tras una operación de nariz en 2014, en que decidió dejarlo.

Crisis vocacional

Casi medio año después, Dressel envió a su entrenador de entonces, Jason Calanog, la foto de una piscina. “Su manera de decirme que volvía”, resume este último.

El día que volvió a nadar, quedó grabado en su memoria. “Me fortaleció. Fue como un nuevo bautismo”, asegura el nadador.

Después de aquella crisis vocacional, Dressel se puso su primer tatuaje en su hombro izquierdo, un águila con las alas desplegadas, inspirado en su pasaje preferido de biblia.

Ahora su brazo está saturado de tatuajes, con una bandera estadounidense, un oso negro, símbolo de “fuerza y potencia”, y muchas referencias a sus raíces de Florida: un cocodrilo en el codo, el emblema de la universidad de Florida, naranjas, magnolias.

¡Y cómo no!, los aros olímpicos en su antebrazo derecho.

Tras sus dos oros en Tokio, ahora buscará otros cuatro en estos Juegos: 50 metros libre, 100 metros mariposa y los relevos 4x100 estilos masculino y mixto.

Si lo consigue alcanzará una fama de la que rehuye.