Juan Diego Villarreal. 9 julio
Alexander Bejarano, conocido como el Capitán América, completó la travesía entre San Isidro de El General y San José. Lo acompaña en la bicicleta Édgar Monge. Fotografía: Mario Castillo
Alexander Bejarano, conocido como el Capitán América, completó la travesía entre San Isidro de El General y San José. Lo acompaña en la bicicleta Édgar Monge. Fotografía: Mario Castillo

Completar la travesía entre San Isidro de El General de Pérez Zeledón y San José, no solo era un gran reto para los atletas Alexander Bejarano y Alexander Vargas, sino también un motivo para colaborar con la joven Allison Chacón Mora, de 15 años, quien necesitaba una cama ortopédica.

Al amanecer del 28 de junio los dos maratonistas emprendieron su carrera, tratando de superar no solos los primeros 50 kilómetros de ascenso, sino también cumplir con su meta y dar su granito de arena para mejorar las condiciones de vida de la adolescente.

Cerca de 19 horas después, tanto Bejarano, a quien se le conocen en el mundo del atletismo tico como el Capitán América, así como Vargas, a quien llaman Farina, lograron culminar el recorrido, con la gran noticia de que un empresario regalaría la cama a Chacón.

La neblina, la lluvia y el frío, fueron parte de los obstáculos que debieron vencer los corredores Alexander Bejarano y Alexander Vargas. en su recorrido entre San isidro de El General y San José. Fotografía: Mario Castillo
La neblina, la lluvia y el frío, fueron parte de los obstáculos que debieron vencer los corredores Alexander Bejarano y Alexander Vargas. en su recorrido entre San isidro de El General y San José. Fotografía: Mario Castillo

Sin embargo, días después de culminar los 143 kilómetros de recorrido los dos atletas recibieron la triste noticia que Chacón Mora, quien padecía de una parálisis cerebral, había fallecido, sin poder recibir la cama especial.

Bejarano no pudo ocultar su tristeza, pues aunque habían logrado su meta atlética, la partida de la joven le afectó, al punto de llorar al conocer la noticia.

“Tanto Farina como yo cumplimos con el todo el amor del mundo el recorrido, para que Allison tuviera su cama ortopédica. Recibir la noticia pocos días después nos llenó de mucho dolor y la verdad fue mi madre, Cecilia Quirós, quien me consoló, porque lloré de amargura. Uno es padre, le duelen estas situaciones, pero ella hoy está con Dios y sé que su familia lo dio todo por ella”, comentó Bejarano.

El atleta contó que además de la ultramaratón que ellos completaron, se había organizado una prueba virtual para recaudar fondos, por lo que les quedó la satisfacción de haber cooperado y al menos ayudar para que los últimos días de la joven fueran más cómodos, junto a su familia.

El grupo que emprendió el reto entre San Isidro de El General y San José, logró cumplir su cometido, al cumplir con los 143 kilómetros de recorrido. Fotografías: Mario Castillo
El grupo que emprendió el reto entre San Isidro de El General y San José, logró cumplir su cometido, al cumplir con los 143 kilómetros de recorrido. Fotografías: Mario Castillo

El cerro no se dejaba. En cuanto a la carrera atlética, Bejarano explicó que fue muy complicada por la topografía y además las condiciones del tiempo.

“Definitivamente fue muy duro, parecía que el cerro de la Muerte no se dejaba correr, hacía mucho frío, se presentó la lluvia y la neblina. En mi caso, por la altura me dieron náuseas y por eso tuve que detenerme en un par de ocasiones. A pesar de correr 13 maratones, tanto fuera como dentro del país, fue la prueba más dura que he hecho”, aseguró Bejarano.

El Capitán América, como es conocido el corredor oriundo de San Blas de Cartago, agregó que incluso tuvo que calentarse tomando un café en un restaurante y comiendo para recuperarse, pues sus fuerzas, estaban al límite ante las difíciles condiciones del tiempo.

“Debo agradecer a Édgar Monge, Michael Bejarano, su esposa Sussy, así como a Mario Castillo, quienes nos acompañaron y dieron asistencia durante la carrera. Sin ellos ni Farina ni yo lo habríamos logrado. Fue una experiencia muy fuerte, pero contamos con amigos y compañeros que en todo momento nos motivaron a no darnos por vencidos”, contó Bejarano.

Alexander, quien es agricultor, junto a su entrenador Luis Montero, agradeció también a todos los grupos de atletas que en diferentes puntos de carretera los apoyaron con banderas y aplausos, lo cual le dio fortaleza en los momentos más complicados.

“Un equipo de corredores de Desamparados llevó banderas al punto más alto del Cerro de la Muerte y otros compañeros de Cartago, junto al grupo del niños que yo entreno, Campiña Runs, se ubicaron en el sector del Quijongo donde vivo y con mis familiares. Todos nos motivaron para concluir el evento. Gracias a Dios todo salió bien, pero al final la muerte de Allison nos causó un gran pesar”, manifestó Bejarano.