22 septiembre, 2000

Sidney. "Mamá, he ganado", gritaba el atleta mexicano Bernardo Segura por teléfono minutos después proclamarse campeón de los 20km marcha e instantes antes de que un juez le tocara en el hombro para anunciarle que estaba eliminado por haber cometido tres faltas durante el recorrido.

A la cabeza de Segura volvieron las imágenes de los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, en 1995, cuando fue descalificado por una razón similar.

"Me molesta especialmente la forma en que me eliminaron. Tenía una amonestación al entrar al estadio y es extraño que emplearan tanto tiempo para anunciarme que había acumulado tres faltas y estaba fuera", lloraba de rabia tras la prueba.

Hasta ahora de nada valió la protesta formulada por el presidente del Comité Olímpico Mexicano, Mario Vázquez Raña, y el jefe de la delegación, Felipe Muñoz.

Según los jueces, Segura, de 30 años, cometió su tercera falta a la entrada del estadio, cuando faltaba un kilómetro para que acabara la prueba. El atleta tenía los dos pies levantados del suelo al mismo tiempo, es decir corría en lugar de marchar. Las imágenes de la televisión no dejan lugar a dudas, según los responsables, que siguen analizando la reclamación presentada por México.

Los jueces explicaron que la noticia de la tercera amonestación llegó después de que terminara la carrera porque el jefe de la prueba no consiguió comunicarse con el estadio antes, debido al ruido. Por ello, el anuncio de la eliminación de Segura fue realizado cuando él ya conmemoraba su triunfo y fue especialmente doloroso para el mexicano.

"Soy un campeón sin medalla y sin corona", afirmó Segura, bronce en Atlanta-96, oro en los Panamericanos de Winnipeg en 1999 y récord del mundo de la especialidad en 1994, con un tiempo de 1h17:25.

A su lado, su compatriota Noe Hernández, medalla de plata con 1h19:03, ni siquiera conseguía celebrar su triunfo. "Estoy feliz porque es el fruto de mucho esfuerzo, pero es una medalla amarga porque Segura no está en el podio. Yo me siento realmente como si hubiera ganado la de bronce, porque la de oro le pertenece a él", dijo tras la prueba.

Sin embargo, el campeón de la carrera el polaco Robert Korzeniowski, explicó que no se sentía como si le hubiera arrebatado la medalla al mexicano. "Esas cosas pasan. Quien comete una infracción es penalizado y Segura hizo su tercera falta antes del final de la carrera", reflexionó.

Gracias a Hernández, México consigue su octava medalla olímpica en la categoría de marcha y al mismo tiempo acumula una nueva decepción ya que en los Juegos de 1980 y 1988, dos campeones mexicanos fueron descalificados de la competición en circunstancias parecidas.

"Con la cabeza bien fría decidiré si sigo compitiendo en marcha o no. Ahora no quiero pensar en Olimpiadas, Panamericanos ni campeonatos, sólo quiero dormir", comentó entristecido Segura.