Daniel Jiménez. 10 marzo, 2016

Saprissa no tuvo un juego sencillo anoche ante el Santos de Guápiles y sin brillo se metió tres puntos a la bolsa.

Lejos de explotar la condición de casa al máximo, los saprissistas no tuvieron tranquilidad sino hasta que el árbitro central pitó el final del partido.

Una sola anotación les alcanzó a los dirigidos por Carlos Watson para quitarme de encima a un rival incómodo que perfectamente pudo estropearles la que sería una noche de trámite.

La virtud santista recayó en desconectar las ideas saprissistas y tapar cualquier vía que llevara al arco de Marco Madrigal.

De hecho los visitantes tuvieron la mejor ocasión para abrir el marcador en la primera parte. Eso sí con una gran dosis de polémica ya que un mínimo contacto de David Guzmán sobre Berny Burke acabó decretado como pena máxima por el juez Wálter Quesada.

De la acción el más beneficiado fue el portero Jaime Penedo, quien desvió el disparo del mexicano Eder Cruz.

La gran oportunidad que desperdició el equipo de Johnny Chaves terminó pasándoles factura ya que les pudo servir para salir con un botín valioso de San Juan de Tibás.

En este primer acto la S no tuvo la capacidad de aprovechar el golpe anímico y pasarle por encima a un ponente ordenado y serio en el campo de juego.

Roy Miller y Jonathan Moya de cabeza tuvieron los chances más cercanos para irse al entretiempo con ventaja.

En el complemento, el ingreso de Mynor Escoe le agregó más dinámica al frente y en solo 36 segundos dio un aviso de la ofensiva que tenía en planes su equipo.

Saprissa asumió por primera vez el control del partido ya que presionó la salida, ganó las segundas pelotas y trató de que el balón pasara el menor tiempo posible en pies rivales.

Los morados usaron el carril izquierdo como la vía recurrente para aprovechar la velocidad de Daniel Colindres. Eso sí el morado no la tuvo sencillo porque Marvin Obando se aplicó en la marca y le respiró en la nuca.

El exherediano metió en el dique seco a Colindres quien no pudo jugar a sus anchas.

Cuando los santistas parpadearon, el descuido lo pagaron en la red. David Guzmán encontró a Marvin Angulo sin marca, este cabalgó hacia el arco y fusiló al portero Madrigal.

Ese tanto de Angulo sirvió para que los morados se quitaran de encima la incomodidad de ver el marcador sin anotaciones.

Después del gol, el partido se volvió irregular y aunque los de casa intentaron alargar la brecha no pudieron.

Santos lanzó tibios intentos que se quedaron muy cortos. A fin de cuentas su lamentó se ciño en aquel penal del primer tiempo y en el descuido que le permitió a la S sacar la tarea.