Fanny Tayver Marín. 28 septiembre
Gabriela Guillén llegará el miercoles a territorio nacional y pronto se integrará a las prácticas de la Liga. Fotografía: Prensa Alajuelense
Gabriela Guillén llegará el miercoles a territorio nacional y pronto se integrará a las prácticas de la Liga. Fotografía: Prensa Alajuelense

La cantidad de notificaciones en su celular tiene sorprendida y muy motivada a Gabriela Guillén, quien arribará a territorio nacional el miércoles, convertida en la nueva futbolista de Liga Deportiva Alajuelense.

Ese reto la ilusiona tanto como caer en cuenta de la nueva realidad del fútbol femenino, que despertó altos niveles de interés, al punto de que la gente pelea para que haya más cobertura, que a las jugadoras se les diga el nombre correcto, que sea tema de discusión y que en términos generales, se hable de lo que ellas hacen en la cancha.

Apenas la Liga anunció el fichaje de la defensora mundialista que militó este año en el Thor/KA de Islandia, se desató una locura en redes sociales. Inclusive, el tema se volvió tendencia.

“Desde que empezaron los rumores de que la Liga estaba interesada en mí, vi muchas reacciones positivas, lo cual me alegró muchísimo. Ya después del anuncio de que me decidí por Alajuelense todavía más, no me lo esperaba”, contó Guillén en charla con La Nación.

Ella asegura que hace dos años esto no hubiera pasado, porque la jugadora que salía al extranjero o que regresaba al país, la mayoría de personas tal vez ni se daban cuenta.

“Ahora esto habla del interés que ha estado captando el fútbol femenino en general en Costa Rica y de la importancia que la gente le está dando. También, a mí en lo personal me habla muchísimo de la afición de la Liga, de cómo apoyan y de cómo están interesados también del equipo femenino y eso es un plus”, citó.

Y agregó: “Eso me encanta que pase, no porque sea yo, sino porque significa en algún momento va a pasar con alguna otra compañera que esté afuera, que regrese a Costa Rica o que cuando acabe la temporada y se den movimientos, la gente va a estar pendiente y eso ayuda muchísimo a que siga creciendo el fútbol femenino”.

- ¿Se esperaba tanta aceptación por parte del liguismo?

Sabía que la Liga tiene una gran afición, porque lo demostraron el año pasado. Yo estuve presente en el estadio en la final, que 17.000 personas llenaron el estadio, pero no me imaginaba tantos comentarios tan positivos, tanto apoyo de la afición de la Liga.

De hecho tengo familiares cercanos que son liguistas y me cuentan lo que en sus grupos de amigos liguistas hablan, que están muy contentos y la verdad me siento afortunada de que estén reaccionando tan positivamente y de tener el apoyo y el respaldo de la afición de la Liga. Eso es muy importante para uno como jugadora y motiva para empezar.

- ¿Cómo han sido las últimas horas con todo esto del viaje, que al final no pudo retornar haciendo escala en Estados Unidos?

El plan del viaje cambió totalmente cuando hice mi primera escala en Alemania, en Fráncfort. Me revisaron los documentos y me dijeron que no podía hacer escala en Estados Unidos. La agencia de viajes de mi club en Islandia cometió el error de no revisar todas las restricciones y me tuvieron que cambiar el vuelo.

Gracias a Dios estoy en Fráncfort, y es uno de los únicos dos aeropuertos en Europa que viajan directo a Costa Rica; entonces tengo el vuelo directo el miércoles a Costa Rica.

El club en Islandia se encargó del hotel. Estoy un poco más cómoda, no tengo que dormir en el aeropuerto, porque tampoco puedo salir del aeropuerto a buscar un hotel afuera. Estoy ya tranquila, descansando, no me tocó dormir en los pasillos gracias a Dios. El club de Islandia resolvió eso.

En cuanto a los permisos para la entrada a Costa Rica, la Liga ha estado muy pendiente. Me han dado instrucciones en cuanto a la prueba de covid-19 que yo me la hice en Islandia, esperando que tenga la validez para poder entrar a Costa Rica y que no tenga que hacer cuarentena.

Ferlin Fuentes me ha estado ayudando a contactarme con Cancillería y me han apoyado muchísimo, entonces estoy muy agradecida por eso.

- Después de estos meses en Islandia y todo lo que ha pasado en este año tan extraño para todos, ¿cuánto creció?

Este año en Islandia fue duro. Me tocó un reto de estar fuera del país por primera vez siendo profesional en un año atípico para todo el mundo. No lo voy a negar, fue difícil porque lo primero que uno hace como jugadora cuando se va al extranjero y se va sin la familia es ver en qué fechas la familia puede ir a visitarte.

Pasó todo esto y no tuve ni media visita, lo cual para uno como persona es muy difícil. La familia es ese motor de uno y fue muy difícil, pero no puedo decir que no lo disfruté.

El torneo en Islandia lo disfruté muchísimo. Me hubiera encantado terminarlo. Sin embargo, por estas situaciones también decidí no extender el contrato hasta el final del torneo.

A veces hay que tomar ese tipo de decisiones, pero siento que me hizo una persona con más resiliencia; una persona más fuerte y le enseña a uno, porque no solo aprendí en la parte futbolística.

Es un fútbol completamente diferente, es un fútbol más rápido, más físico, más de choque; sino que también como persona. Uno crece mucho como persona al atravesar este tipo de situaciones y de retos.

- ¿Con qué expectativas viene?

Ahora regreso a Costa Rica con la expectativa, yo he visto, yo he seguido el torneo y está bonito, es lo que se ha necesitado para ir mejorando el nivel poco a poco, que hayan más equipos competitivos, equipos que te dan la pelea, que no siempre sean uno o dos arriba.

Mis expectativas son nada más ayudar a la Liga en todo lo que esté en mis manos, dentro y fuera de la cancha.

- ¿Qué fue lo que más le llamó la atención de la Liga para darle el sí?

De lo que más me llamó la atención de la Liga en realidad no hay una cosa, es un paquete de oportunidades que se le presentan a uno como futbolista y como persona.

Me gusta muchísimo el proyecto que tiene la Liga, la seriedad que le están dando al fútbol femenino, porque desde que entraron el año pasado fue con todo, como dicen.

Con mucha fuerza, dándole un gran respeto al equipo femenino y eso me motiva muchísimo, me motiva mucho un cambio, un reto nuevo. Obviamente el Centro de Alto Rendimiento (CAR) es un plus que Alajuelense tiene.

Cualquier atleta desearía poder entrenar con esas facilidades que el CAR le da a uno y fue una decisión en conjunto con la familia y estoy muy ilusionada por este nuevo reto.