Esteban Valverde. 14 febrero
William Phillips ahora es un empresario; ha tenido cuatro negocios y ya prepara el quinto. Fotografía: Cortesía
William Phillips ahora es un empresario; ha tenido cuatro negocios y ya prepara el quinto. Fotografía: Cortesía

William Phillips decidió, a sus 29 años, colgar los tacos. El espigado delantero que brilló con Barrio México en el 2010 y que pasó a Saprissa en 2011 acabó con su carrera como jugador en 2014, cansado de los malos salarios y las penurias; desde entonces se ha dedicado a ser empresario.

El oriundo de Limón que estuvo un certamen con los tibaseños y luego salió cedido, ahora busca emprender en el país con la importación de gatas eléctricas para autos. Phillips es enfático en que su mentalidad es ambiciosa por lo que él mismo hizo los contactos desde China para traer el producto y así buscar una oportunidad.

“A los 29 años decidí retirarme. El fútbol no era estable, pagaba muy poco y no sé, como que me pasó que nadie me respetaba los contratos, yo ya tenía familia y necesitaba un ingreso económico fijo. Uno no podía sacar un préstamo para una casa, porque el ingreso era malo, yo quería una casa y cómo la compraba con salarios bajos. Los equipos de Segunda me terminaron de quitar la motivación”, afirmó.

Después de su paso por la S, el exatacante tuvo un breve paso por clubes de Letonia, Guatemala y la Liga de Ascenso tica; no obstante, la decisión de acabar con su camino deportivo estaba tomada.

William quedó tan ‘curado’ del deporte que en los seis años que suma como retirado no ha jugado una sola mejenga, ni siquiera cuando intentó tener una escuela de fútbol.

“En Primera los chicos manejan salarios muy bajos, pagan ¢300.000 y uno con hijos, eso es muy poco. Es muy inestable el fútbol, decidí dedicarme a negocios personales, me lancé como empresario y aprendí y aquí estamos. Además retomé la U y estoy dándole duro con Educación Física, me metí en el MEP esperando oportunidad y también en eso estoy”, manifestó.

La última experiencia en un terreno de juego fue vistiendo la camisa del Real Pococí en la Segunda División.

Después de decidir acabar con su carrera deportiva, el exdeportista empezó a probar en varios negocios.

“Empecé con intentos pequeños, pero he tenido unos cuatro. Uno fue un restaurante, también una tienda de reparación de tecnología, una empresa de mensajería y una barbería. Me encantan los negocios y ando probando”, dio a conocer.

Phillips vistió la camisa de Saprissa en 2011. Fotografía: Archivo GN
Phillips vistió la camisa de Saprissa en 2011. Fotografía: Archivo GN

Con el producto que va a traer de China, resaltó que fue una idea obtenida un día mientras reparaba el aire acondicionado de su vehículo.

“Yo vi algo similar, pero después me puse a buscar en Internet y noté que existen las gatas eléctricas y dije que las quiero traer. Me averigüé con una amistad y empecé a planificar y se dio todo. Ya hice la primera compra, pero se atrasó por el coronavirus y hasta marzo llega al país. La idea mía es vender por medio de redes sociales, Facebook e Instagram. La empresa se llama Gatas Eléctricas Swell”, pronunció.

Pese a que después de retirarse el exfutbolista no quería nada con el balón, si se atrevió a evaluar su paso por Saprissa, donde tuvo un rendimiento reservado.

“En Saprissa, el primer torneo como todo jugador de equipo chico tenía que pasar por la transición, esos seis meses siento que fueron para eso. Todo jugador debe pasar la adaptación porque pasas de que te apoyen los familiares a medio país. Yo traté de dar lo mejor, porque solo el esfuerzo habla por uno, había grandes jugadores y fue difícil”, contó.

“En el segundo torneo me quedaba haciendo extras, yo siempre fui profesional, pero se dio un préstamo y todo se fue complicando, fui a Puntarenas con Luis Fernando Fallas y ya después no fue lo mejor”, finalizó.

Phillips aclaró que siempre tuvo un comportamiento profesional y nunca fue fiestero.

“Nunca tuve vicios, no tomaba, no fumaba, no me exponía. Si hacía algo era una reunión de amigos en mi casa, pero no iba a fiestas, yo sí era profesional. Yo hacía extras, iba al gimnasio, trabajaba silenciosamente, en la actualidad me mantengo así”, finalizó.

William Phillips encontró su faceta como empresario para continuar su vida después del fútbol. Ahora apuesta por traer gatas eléctricas de China para carros y atrás quedó el jugador.

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