Fútbol Nacional

El cachorro de Alajuelense a quien Paulo Wanchope le puso el ojo quiere despegar de una vez por todas

Geancarlo Castro quiere demostrarle a Chope que no se equivocó al fijarse en él y está convencido de que tomó la mejor decisión al marcharse a préstamo a Pérez Zeledón

Geancarlo Castro asume con optimismo y muchas ganas este nuevo reto que le plantea el fútbol y que al final de cuentas él mismo eligió para terminar de desarrollarse como jugador.

El volante que inició su proceso de liga menor con Alajuelense desde que tenía 6 años jugará a préstamo por dos torneos cortos con el Municipal de Pérez Zeledón, con el propósito de despegar de una vez por todas.

Durante el Clausura 2021, Castro sumó 232 minutos repartidos en 11 juegos. En esos ratitos que estuvo en cancha atrapó la atención de Paulo César Wanchope, quien llamó a la Liga para preguntar por él.

Así que todos los astros se alinearon para que el futbolista le diera el sí a los Guerreros del Sur, comenzando por el hecho de que él siente la necesidad de jugar; Chope le puso el ojo y a Alajuelense también le sirve que este cachorro acumule más experiencia.

“Creo que es la mejor opción. Ahorita la Liga está llena de buenos jugadores y creo que esta opción de préstamo me va a servir a mí para desarrollarme, para crecer, demostrar que tengo con qué y los seis meses o el año que esté en Pérez sirva para que en la Liga vean que sí tengo condiciones y que puedo volver con más ganas y aportarle mucho al equipo”, expresó Castro en charla con La Nación.

Y agregó: “Lo tomo como una oportunidad de mostrarme más en el desarrollo mío, ya que en la Liga no he tenido tantos minutos y lo tomo como una prueba, como una experiencia que me va a ayudar a crecer futbolísticamente hablando y como persona”.

Lejos de confiarse porque fue el propio Wanchope quien lo solicitó, el futbolista de 19 años lo toma como una responsabilidad mayor.

“Cuando Agustín se comunicó conmigo me dijo que Paulo se había fijado en mí y que como yo no tenía minutos, él me comentó todo y la decisión la tomé yo para demostrar y tener más minutos. Es algo bueno y a la vez con mucha responsabilidad porque él está confiando en mí. Tengo que entrenar bien, jugar bien y respaldar lo que me va a ayudar, porque es un gran entrenador, fue un gran jugador y sé que aprenderé mucho”.

Castro está de vacaciones, pero también tiene muchas ganas de que llegue el 11 o el 12 de junio para trasladarse a San Isidro de El General, porque Pérez Zeledón comenzará pretemporada el 14.

“Ahora lo que queda es integrarme al equipo, entrenar al 100% como siempre lo he hecho, buscar las oportunidades y darle a Wanchope la confianza de que tenía razón de fijarse en mí, respaldarlo con resultados y con goles, con buenos partidos, para que me siga tomando en cuenta”.

Se desplazará unos días antes para coordinar todo, como dónde se va a quedar, a cuánto tiempo estará del estadio, los horarios, el clima y acostumbrarse rápido.

“Es un cambio para mí bastante grande, porque no he estado nunca ante esta circunstancia de vivir solo, es un cambio, es una experiencia que tengo que agarrar para bien y afrontarla de la mejor manera para el futuro, que es algo que el futbolista debe pasar”.

Castro se ve en el espejo de buenos amigos de él, como Jurguens Montenegro y Alonso Martínez, que fueron a préstamo y ahora están consolidados en el primer equipo y hoy forman parte de la Selección Mayor.

A nivel familiar, hay consenso. Todos le dicen que vaya, aproveche la oportunidad y juegue.

“Es duro, para nadie es un secreto porque siempre he estado con ellos, siempre he compartido todos los días con mis papás. Entonces es un poco difícil, pero sabemos todos que es un sacrificio que hay que hacer, que es por el futuro, por el sueño que yo tengo de llegar a ser un gran jugador”, comentó.

Además, contó: “Es difícil porque mis papás (Carlos Castro y Lucy González) estarán solos, mi hermana (Juliana) con la bebé (Emma) ya no está en la casa y entonces sé que será difícil para ellos, pero es un esfuerzo que hacemos todos para que yo cumpla mi sueño porque el hemos luchado”.

Castro no tenía mucho que pensar para irse a préstamo, porque insiste en que él sabe que es la mejor decisión, pero de igual manera conversó mucho con su papá.

“Mi mejor amigo (Raúl) también me lo dijo, así como un tío (Greivin Rodríguez) que me apoya muchísimo. Todos concordamos en que era lo mejor para tener minutos, tener oportunidad de mostrarme más, yo también lo sentí y estoy convencido de que tomé la mejor decisión”, insistió.

Tiene metas a futuro, como jugar en el extranjero, pero sabe que para eso primero debe sumar minutos. Sueña con actuar en una buena liga y poder retribuirle a su familia todos los esfuerzos que han hecho para que él haya completado todo el proceso de liga menor.

Y aunque la pasión por el béisbol corre por sus venas, el fútbol es lo que realmente es lo suyo.

Un descubrimiento que se dio cuando era muy niño. Geancarlo vivía en Santo Domingo, había momentos en los que se quedaba en la casa de su tío Greivin y él lo llevaba al antiguo Colegio Universitario de Alajuela (Cuna) para que viera la práctica de su hijo, que también se llama Greivin.

Pero Geancarlo no solo quería ser espectador. Un día llevó los tacos, lo invitaron a la práctica y sin pensarlo dos veces la entrenadora Amelia Valverde dijo que tenía que seguir yendo porque le veía condiciones.

Así es como ella se convirtió en su primera profesora de fútbol y desde ese momento era un niño que todas las semanas esperaba con ansias que fuera sábado para acudir a las clases.

Desde entonces han pasado 13 años y hoy se siente contento por haberse terminado de formar en un camerino donde en el último año compartió con jugadores como Bryan Ruiz, Leonel Moreira, Junior Díaz, Álvaro Saborío y José Miguel Cubero; pero desde antes siempre hubo futbolistas que estuvieron ahí para él, como Jonathan McDonald.

“Desde liga menor aprendí cosas de entrenadores que son ídolos en la institución, como Wílmer López, Carlos Castro, Mauricio Montero, Jozef Miso y en los últimos torneos con el profe Andrés Carevic me han dejado una huella”.

Aunque lo suyo es colaborar en el ataque, cree que puede mejorar en labores defensivas y que cuando lo logre, será un jugador más disciplinado tácticamente.

Geancarlo Castro tiene contrato con Alajuelense hasta 2023.

Ahora se va para Pérez Zeledón con metas claras y con el firme propósito de regresar a la Liga en busca de la consolidación.

Hasta el momento, la Liga ha tenido tres movimientos: la salida de Junior Díaz al no renovársele el contrato, la continuidad de Alexis Gamboa hasta 2024 y el préstamo de Geancarlo Castro al Municipal Pérez Zeledón.

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Fanny Tayver Marín

Graduada en la UIA. Con más de 15 años de experiencia, escribe sobre Alajuelense, ciclismo, ciclo olímpico y más. Entre sus coberturas destacan juegos eliminatorios de la Selección, el Tour de Francia, el Mundial de voleibol en Japón y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.