Fanny Tayver Marín. 12 agosto
Jonathan Moya lo intentó contra Saprissa, pero también estuvo muy solo adelante en el clásico. Fotografía: John Durán
Jonathan Moya lo intentó contra Saprissa, pero también estuvo muy solo adelante en el clásico. Fotografía: John Durán

Cada entrenador tiene su estilo muy marcado y el de Andrés Carevic va de la mano con la filosofía de Agustín Lleida, quien hizo que todos los equipos de divisiones menores de Liga Deportiva Alajuelense jueguen con un 4-2-3-1, modelo que ahora también se implementa en el primer equipo.

Que no cambia, porque así fue como la Liga jugó contra Guadalupe (1-1), Limón (1-2), Herediano (3-2), Pérez Zeledón (1-4) y que también lo aplicó en el Morera Soto ante Saprissa (1-2).

Ese estilo funciona siempre y cuando los futbolistas por las bandas se proyecten con constancia al ataque, pero también implica un mayor desgaste para el hombre en punta, los extremos y los volantes.

Un modelo que está sujeto a los demás y que hace que ese atacante se pierda si no le llega el balón, como ocurrió el sábado en el Morera Soto.

Al consultársele a Jonathan Moya si estaba muy solo adelante y que si sería bueno que otro delantero lo acompañara, respondió: “Eso es el planteamiento del profesor, venimos jugando con un delantero, sabíamos que Saprissa no tenía defensas tan altos, tuve la oportunidad de bajar bastantes balones al frente, pero algunas veces si quedan un poco desgastados los volantes que no pueden llegar y sí hace falta un delantero, pero bueno, son decisiones del entrenador que nosotros respetamos”.

Y agregó: “Independientemente de quién vaya a jugar, lo va a hacer bien y esperemos que esto nos ayude a mejorar en lo que viene, está empezando el torneo y seguimos de líderes, tenemos que mantenernos ahí y pensar en el jueves”.

El sábado, entre los suplentes, la Liga tenía a Jonathan McDonald, Róger Rojas, Marco Ureña y Bernald Alfaro, nombres que se visualizan como un lujo en la banca, principalmente por el hecho de que Mac es el máximo goleador de Alajuelense en clásicos.

¿Se siente cómodo de cambio? “Es cosa del cuerpo técnico, no pasa por si me siento cómodo o no, es decisión de ellos y ellos verán qué es lo correcto para cada encuentro a como ellos lo dicen y entonces queda durante la semana tratar de hacerlo bien y esperar la lista un día antes a ver qué va a pasar”, contestó McDonald.

Además, dijo: “Es lo que hay, es un tema meramente de cuerpo técnico y demás, toca si es un minuto hacer ese minuto bien, desde luego que no es fácil ni estoy contento 100% de estar en ese rol, pero es la rotación y toca aceptarla”.

En los cinco partidos disputados por la Liga en este Apertura 2019, Róger Rojas, Jonathan Moya y el propio McDonald quedaron fuera de convocatoria en un juego por decisión técnica. Mac no fue a Pérez Zeledón y el sábado fue suplente.

¿Cómo vivió este clásico? “Es difícil, no recuerdo cuándo fue mi último clásico en banca, pero toca tener la humildad necesaria y suficiente para aceptar esos cambios y así es el fútbol, a veces estás arriba, a veces estás abajo, a veces sos la primera opción, a veces la cuarta, así que toca aceptarlo y apoyar dentro de lo que se pueda”.

McDonald considera que la Liga tiene que reaccionar ante esa cachetada del sábado.

“Veníamos bien, veníamos rompiendo paradigmas, haciendo las cosas bien o mejor que los torneos anteriores en el arranque del torneo, sabíamos que el gane nos daba un colchón importante sobre los rivales, más sobre Saprissa, y ahora estamos todos pegados otra vez y toca el jueves pasarle por encima al rival, lavarnos la cara y que los platos rotos los paguen otros”, citó Mac.

Mientras que su tocayo Moya indicó: “Perder un clásico duele más, es contra el archirrival, pero tampoco podemos bajar la cabeza, tenemos que ser fuertes, sabemos que venimos haciendo las cosas bien a pesar de esta derrota, que seguimos ahí arriba, que tenemos que mantenernos y esperemos que esto nos ayude a mejorar y poder estar al 100% para el partido del jueves en Grecia”.