Foros

‘Un jefe que tuve en el Minae me saludaba besándome en la boca’

La violencia sexual contra nosotras se da en medio de un silencio generalizado

Usar la cadena de suministro implica aprovechar el poder de los consumidores, los trabajadores y las corporaciones para impulsar el cambio en las compañías con las que hace negocios.
Usar la cadena de suministro implica aprovechar el poder de los consumidores, los trabajadores y las corporaciones para impulsar el cambio en las compañías con las que hace negocios.

Crecí rodeada, literalmente, de depredadores sexuales que me acorralaban, siendo una niña, en cada centímetro que ocupaba: cuando iba a traer la leche, a limpiar casas de particulares y casas de curas, al mercado, a la escuela, a coger café; cuando estaba en mi casa y cuando estaba en la calle. Todos ellos eran hombres conocidos por depredar sexualmente a niñas y adultas y nadie hacía nada, a lo más, ponerles un mote “gracioso”.

Recuerdo que un niño al que “yo le gustaba” me tiró potasa en la cara porque lo rechacé e impedí que me besara. ¡Un niño que, aunque niño, ya había aprendido que él valía más que yo y podía disponer de mi cuerpo de cualquier forma!

Cuando iba a clases al Colegio Nocturno de Puriscal, lo hacía con una cuchilla herrumbrada en una mano y el corazón congelado del terror de que me “saliera un hombre”, todas las noches, durante cinco años, cada noche.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌