Columnistas

Votación pública también en la Corte Suprema

Las magistraturas evaden el control de la ciudadanía alegando que la ley las obliga a actuar de esa manera

La Asamblea Legislativa aprobó, por una gran mayoría, la reforma reglamentaria para desterrar del Congreso la votación privada o secreta. Tal proceder era indispensable en un sistema democrático representativo que cumpla con la rendición de cuentas a su ciudadanía impuesta por la Constitución Política.

Era necesario sí, pero mucho más en vista de la falta de voluntad política que ha imperado que por la insuficiencia de argumentos jurídicos para hacer respetar el mandato de la Constituyente.

Es sabido que las reglas jurídicas de menor rango —como los reglamentos o las leyes— no pueden contradecir una norma superior —como la Constitución Política o los tratados—, y en estos últimos cuerpos jurídicos existen múltiples referencias para hacer predominar la votación pública: principios de transparencia, de rendición de cuentas, de publicidad, etc.

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