Columnistas

Página quince: Un sabio de varios mundos

Mario Bunge, argentino universal, deja un portentoso legado científico y filosófico.

Mario Bunge ha muerto cuando más lo necesitábamos.

En estos tiempos en que la evidencia, el conocimiento, la precisión y la verdad enfrentan feroces embates de charlatanes oportunistas y dolosos, su apego al empirismo y al mundo físico, su racionalidad crítica y su capacidad para investigar, crear, explicar, divulgar y polemizar resultan más importantes que nunca.

Sin embargo, tras cumplir cien años, era injusto exigirle que siguiera con vida, aunque al llegar a los 95 declarara: “Me quedan muchos problemas por resolver; no tengo tiempo de morirme”.

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