Columnistas

Página quince: De cuarterías a un nuevo modelo de vivienda

Con la pandemia a rienda suelta, nos estalla una realidad invisible opacada históricamente por asentamientos informales y habitantes de la calle

Federico Cartín Arteaga, opinión
Federico Cartín Arteaga, opinión

Allá por el 2006, en un proyecto de maestría, me tocó ingresar a varias cuarterías en San José. Siempre recordaré una en particular, en barrio Cuba, porque un niño, de unos cuatro años, nos llamó a mí y a tres compañeros para enseñarnos un juguete que tenía en su habitación.

Abrió la puerta a un cuarto de unos tres por cuatro metros. La habitación no tenía ventana ni luz natural ni ventilación.

En el espacio había tres camas y unas colchonetas en el piso. Al fondo, en una esquina, un lavatorio contra la pared y, al lado, un recinto dividido por dos paredes de tres cuartos de altura —abierto arriba— donde una puerta a medio abrir dejaba ver un inodoro.

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