Columnistas

La covid‑19 y la libertad de las personas

En el mundo que seguirá a la covid-19, tal vez haya que interpretar que los diez mandamientos incluyen ‘no matarás, y tampoco lo harás transmitiendo enfermedades contagiosas cuando puedas evitarlo’

Cartel de madera con la advertencia 'abierto solo para los visitantes vacunados'. (Shutterstock)

El incremento de casos, hospitalizaciones y muertes por covid‑19 en Estados Unidos es un triste recordatorio de que la pandemia no terminó. La economía mundial no volverá a la normalidad mientras la enfermedad no esté controlada en todas partes.

Pero en el caso estadounidense es una auténtica tragedia, porque lo que ocurre aquí es totalmente innecesario. Mientras los habitantes de países emergentes y en desarrollo anhelan la vacuna (y muchos mueren por no tenerla), el suministro en Estados Unidos es lo bastante grande como para dar una segunda dosis (y ahora también una de refuerzo) a toda su población.

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