Columnistas

Entre el pasado y el futuro

Es triste que haya quienes quieren ir hacia atrás, en vez de ver hacia delante

OP_VICTORMANUELMORA
OP_VICTORMANUELMORA
(Shutterstock)

El futuro es una gran incógnita, tanto que por todos los medios buscamos conocerlo. Pero si pensamos bien, esta manera de verlo nos conduce irremediablemente a la idea de un destino predeterminado, como si la libertad o lo imprevisto no tuvieran cabida en nuestro universo.

La obsesión con el futuro nos viene porque también entendemos el pasado como algo fijo e inmutable, que pasó y de lo que no podíamos escapar. De cómo entendemos el pasado, así proyectamos lo que entendemos por futuro. Sin embargo, el pasado no es fácil de comprender, hay muchas variables en juego, al punto que lo acontecido se nos presenta también como sorpresivo. Porque el pasado no es un mero acontecimiento, sino el resultado de la interpretación de lo que sucedió en la mente de quienes lo vivieron y de quienes lo contemplan desde la lejanía.

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