Columnistas

El virus todavía está ganando

A menos que encontremos maneras potentes de eliminar el virus SARS-CoV-2, seguirá siendo un flagelo. Algunas cepas están a solo un par de mutaciones de un salto en letalidad

Una vez más, la covid-19 está arrasando sin control a la población estadounidense, puesto que ya no hay en vigor ninguna medida de sanidad pública para proteger adecuadamente contra la infección.

Yo mismo he tomado extraordinarias precauciones para evitarla durante los últimos dos años y medio, ya que cumplo tres de las precondiciones para una covid-19 grave: tengo 77 años, soy sobreviviente de un cáncer y durante las últimas cuatro décadas he sido sometido a un tratamiento para una afección inflamatoria crónica que me ha dejado moderadamente inmunodeficiente.

Por fortuna, he tenido el privilegio de poder confinarme en mi casa en el campo, donde pude controlar mis interacciones personales. Me puse las vacunas a las pocas semanas de que estuvieran disponibles y he recibido refuerzos cada tres o cuatro meses desde entonces. Más aún, hace cuatro semanas me dieron Evusheld, un tratamiento con anticuerpos monoclonales.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌