Columnistas

El cambio climático nos está enfermando

La gente más afectada por las cuestiones sanitarias relacionadas con el clima muchas veces es la que menos hizo para causarlas

La conexión entre clima y salud es profunda y multifacética. (Shutterstock)

Un día antes de que comenzara la última Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), un grupo de expertos globales convocados por The Lancet publicó un informe sobre los efectos adversos del cambio climático para la salud. Su conclusión fue tan estremecedora como evidente: la salud humana está a merced de los combustibles fósiles.

Desafortunadamente, la salud no se movió del final de la lista de prioridades en la COP27. Sin duda, se llevaron a cabo varias conversaciones importantes centradas en la salud en el pabellón lateral de la Organización Mundial de la Salud. Estas discusiones fueron particularmente oportunas, dada el alza actual de la covid-19, alimentada por las subvariantes más nuevas de ómicron, en Europa y Estados Unidos. Pero, más allá de una mención fugaz en el preámbulo, la declaración de la COP27 no hace ninguna mención sustancial al nexo clima-salud.

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