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Dominó petrolero

Las medidas para contener a Rusia son audaces, pero peligrosas por su efecto en el crecimiento de las economías

Nuevas sanciones producto de la invasión a Ucrania derivarán en el aumento de los precios del petróleo y esto podría significar un reacomodo geopolítico y una oportunidad para acelerar el paso a energías alternativas.

Debemos preparar los bolsillos, pero también acelerar una menor dependencia del crudo.

Estados Unidos canceló sus compras de petróleo ruso, el Reino Unido lo hará a finales del 2022, la Unión Europea ya anunció un plan para reducir en un 80% la dependencia del petróleo y gas rusos de aquí a fin de año.

Malas noticias para una economía con sus reservas congeladas, Swift suspendido, salida de negocios, bonos calificados de basura y que sus ingresos dependen en un 45% de la venta de petróleo y gas.

Son medidas audaces, pero peligrosas, por su efecto en el crecimiento de las economías, ya que disparará los costos en el transporte y en materias primas fundamentales como los fertilizantes.

Esto sucede además durante un incremento de los precios debido a la crisis de los contenedores, con presión inflacionaria generalizada y comienzos de reactivación por la ralentización de la pandemia.

Se deben sustituir los 4,3 millones de barriles de petróleo diarios exportados por Rusia, para lo cual han sido reacios influyentes miembros de la OPEC, como los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, ricos en reservas, pero socios en el pasado de los rusos.

Su votación en la condena de las Naciones Unidas contra la invasión no se acompaña de un aumento del líquido. ¿Cederán a la presión? ¿Qué significará el fortalecimiento de la capacidad de negociación de Irán y Venezuela?

La Unión Europea ha asumido el sacrificio de una transición a la independencia de Rusia y para ello ha tomado acciones tendentes a disminuir el consumo, mejorar la eficiencia energética y la diversificación de proveedores, especialmente, de energías renovables. Serán largos meses de precios altos y posible desabastecimiento.

En Costa Rica no nos salvaremos de la crisis, más cuando los precios llegaron a un histórico $139 por barril, y que según JPMorgan podría alcanzar los $185, pero el gobierno puede paliar los efectos, y hay varias iniciativas legislativas. Más allá de lo anterior, es un nuevo recordatorio sobre la necesidad de acelerar los cambios en el país hacia energías renovables.

nmarin@alvarezymarin.com

La autora es politóloga.

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