Columnistas

¿Cuánto es dos más dos?

El destino de nuestra democracia depende, en buena medida, de la preservación de la independencia de poderes

Un conocido chiste ilustra, en mi opinión, la camaleónica actitud de muchas personas frente al poder, tema que quiero tratar hoy. Resulta que una empresa anda entrevistando personas para el puesto de auditor. Como todo el mundo sabe, los auditores desempeñan una función de control sobre las operaciones de una empresa, ejercicio que siempre termina siendo incómodo: si son buenos, porque paran goles, y, si son malos, porque entorpecen todo y abusan de las protecciones que los escudan. La cosa es que, en la actualidad, el auditor es una figura indispensable.








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