Columnistas

Costa Rica no utiliza la inteligencia epidemiológica

La falta de visión nos ha impedido tener datos de calidad para ser analizados por las brillantes mentes que abundan en nuestro país

(Shutterstock)

Para tomar decisiones, en todo ámbito de la vida, se requieren datos. De otro modo, el resultado podría ser catastrófico. A veces, los datos específicos faltan y debe echarse mano de información de otras personas o entidades, pero captados en situaciones similares a las nuestras (extrapolación) o, en el peor de los casos, asumir los riesgos luego de un sesudo proceso de estimaciones y tomar las decisiones que causarían el menor daño posible; ojo, no necesariamente el mayor beneficio propiamente dicho, porque en el proceso de estimación es mejor considerar siempre el peor escenario posible. Está claro que, con datos o sin estos, el análisis de riesgos es necesario, crucial y medular.

Parecería una perogrullada, pero la decisión será más apropiada en tanto se disponga de la mayor cantidad y calidad de datos; sin embargo, eso no es suficiente, se necesita capacidad y oportunidad para el análisis de estos y transformarlos en información útil, oportuna y de impacto.

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