Columnistas

Complicada lucha contra la inflación

Indistintamente de la política que escoja el Banco Central, afectará a los más pobres

Debido a la fuerte alza en los precios, las quejas abundan. No es para menos. El poder adquisitivo del colón se ha deteriorado cerca de un 10% en el último año. Los ingresos no se han ajustado proporcionalmente, lo que aprieta mucho el bolsillo del costarricense.

Una parte de esos aumentos proviene de los precios de las materias primas que importamos, especialmente, combustibles. Otra parte, de la política de bajas tasas de interés adoptada por el Banco Central durante la pandemia.

Esta tuvo un efecto meramente paliativo al principio, pero con la recuperación pospandemia más bien tuvo un efecto de empuje de la inflación y del tipo de cambio, por el premio negativo de invertir en colones.

Tras la fuerte reacción del Banco Central —subir su tasa de política monetaria más de seis puntos porcentuales en lo que va del año—, han surgido voces de protesta. Unos, porque dicen que el alza en los precios es enteramente importada, por lo cual la política monetaria es inútil para controlarla. Otros alegan que aumentará el desempleo, aunque según la última cifra publicada más bien bajó.

Toda política que escoja el Banco Central afectará a los más pobres. Si deja que los precios sigan subiendo, pierden los pobres. Si restringe mucho la oferta de dinero, la economía crecerá menos y habrá más desempleo.

Yo creo que el Banco Central debe buscar un balance con los instrumentos que tiene y puede utilizar. Las tasas de interés han subido mucho, pero siguen siendo negativas en términos reales. El premio por invertir en colones apenas vuelve a territorio positivo, o sea, que su política tampoco ha sido tan restrictiva, de momento. Y podría ser que de aquí en adelante ya no tenga que hacer ajustes tan abruptos, si es que en realidad logró anclar las expectativas inflacionarias, con sus anuncios hasta ahora.

Ahora bien, no se debe dejar al Central solo en la lucha contra el alza de precios. El gobierno debe profundizar en la promoción de la competencia, tanto en lo público como en lo privado. Debe también mejorar los procesos de fijación de tarifas de servicios públicos para eliminar el concepto de “a lo que cueste”. Y, para compensar el impacto negativo del alza en los precios de las materias primas importadas sobre la producción nacional, urgen, más que nunca, políticas que fomenten una mayor productividad.

lmesalles@ecoanalisis.org

El autor es economista.

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