Columnistas

Costosa política antiinflacionaria

Las autoridades del Banco Central deben volver a la mesa de dibujo para elevar la meta de inflación a partir de las presiones en los precios internacionales

El Banco Central elevó la tasa de política monetaria (TPM) en dos puntos, lo que la llevó al 7,5% anual. La medida fue adoptada como forma de combatir la inflación. La idea es incrementar el costo financiero de invertir y de endeudarse para adquirir viviendas o artículos de consumo.

De esta forma se pretende reducir la demanda agregada de la economía y la presión sobre los precios. La estrategia intenta entonces disminuir el crecimiento del PIB como forma de combatir la inflación.

Sin embargo, la medida podría no ser la más atinada aun en términos del objetivo buscado, dado que la inflación no obedece a un incremento en la demanda local, sino que se trata de una inflación de costos importada.

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