Ángela Ávalos. 23 febrero
Además de coordinador de trasplantes de la CCSS, José Pablo Garbanzo es cirujano especialista en cirugía hepatobiliar y trasplante de hígado. Foto: Jeffrey Zamora
Además de coordinador de trasplantes de la CCSS, José Pablo Garbanzo es cirujano especialista en cirugía hepatobiliar y trasplante de hígado. Foto: Jeffrey Zamora

Ni uno solo de los órganos de donantes cadavéricos se ha dejado de utilizar por razones administrativas en las últimas cuatro semanas.

Ya no más órganos desperdiciados, por lo menos hasta ahora, debido a la ausencia de algún miembro del equipo quirúrgico que no respondió a la llamada de alerta voluntaria.

Lo asegura José Pablo Garbanzo, quien desde hace cuatro meses lleva las riendas de la coordinación del programa de trasplantes de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Garbanzo sustituyó a Marvin Agüero, quien renunció al puesto como resultado de la crisis de trasplantes que estalló el año pasado. Esa crisis motivó al Ministerio de Salud a emitir una orden sanitaria contra las autoridades de la Caja para que corrigieran los fallos.

El especialista, quien además es cirujano experto en cirugía hepatobiliar y trasplantes, confía en que la situación se mantenga y garantiza que se están haciendo los máximos esfuerzos para que nunca más los órganos donados se dejen de usar por causas administrativas.

El siguiente, es un resumen de la entrevista sostenida con este cirujano, el pasado viernes 21 de febrero.

– A cuatro meses de la orden sanitaria, ¿cuáles resultados registra el programa de trasplantes de la Caja?

– ¿En qué hemos avanzado? Sí, son cuatro meses, casi, en los que he estado en la coordinación. Llegamos con la orden sanitaria y ya eso nos puso una tarea inmediata. Pero hay otros temas adicionales a la orden sanitaria. ¿Resultados?

– Sí...

– Al menos este año, 2020, el número de donantes se mantiene respecto al mismo periodo del 2019.

– ¿Cuántos son?

– Son ocho donantes cadavéricos los que se han podido utilizar.

– ¿Para diferentes tipos de órganos?

– Sí. Lo importante es que la posibilidad de utilizar órganos de esos donantes sí ha mejorado. De hecho, ningún riñón que se podía utilizar ha dejado de utilizarse.

– ¿Todos se aprovecharon?

– Todos los que se podían aprovechar, se aprovecharon.

– ¿De cuántos estamos hablando?

– Son 16 riñones, pero si no se ha utilizado alguno es por razones que no tienen que ver con la conformación de equipos. Si no por razones específicas del receptor o del órgano.

– ¿Cuántos riñones no se utilizaron por esa causa?

– No se utilizaron tres riñones, lo cual es una gran mejoría, porque uno de los problemas principales que se señalaban era la no utilización de los órganos, ¿verdad? Se tomaron acciones que se están revisando en tiempo real. A esta fecha, ese es el resultado y seguimos viendo cómo siguen las cosas. No podemos decir que ya el problema está resuelto y seguimos con otros. Pero ahí vamos.

“Eso es urgentísimo. Yo lo tengo claro porque yo también trasplanto. Tengo pacientes pediátricos en lista. Esto lleva tiempo. Hay que hacer cambios”.

– Usted bien decía que este es un trabajo complejo que requiere tiempo. Pero, ¿cuánto tiempo?

– Es una pregunta que yo mismo me hago, con toda sinceridad. Eso va a depender del objetivo que se debe buscar. Obviamente, si buscamos un sistema perfecto, no se va a tener nunca. Nosotros nos planteamos esto en diferentes etapas: una etapa de lo urgente, otra para el mediano plazo, y el gran proyecto que tenemos y que es un proyecto país, transformar el tema de donación y trasplante. Ese proyecto global, no lo estamos partiendo de cero, porque hay cosas que se hacen bien y otras que no tanto. Este proyecto se podrá llevar cinco años para poder tener el modelo bien definido y trabajando según lo que creemos que el país debe tener y ofrecer a los pacientes. Mientras tanto, los temas urgentes para la tranquilidad y confianza de los pacientes, espero que este año tengamos resultados más medibles.

– Regreso a las cifras porque para saber que algo funciona hay que revisar sus resultados.

– Lo importante: de los principales problemas que teníamos era que los órganos no se estaban utilizando. Utilizarlos todos todos todos, es complicado, pero no se ha dejado de utilizar ni un solo riñón por razones administrativas. Y yo insisto: primero, eso es verdad. Son números reales, y estamos trabajando para que eso se mantenga. Estamos apenas aquí comenzando.

– El grupo de pacientes de Nefrología reconoce que ha habido un cambio.

– Me alegro mucho que tengan esa percepción.

– Pero en hepático no. Me dicen todo lo contrario. Usted que viene de ahí, ¿qué tiene que decir?

– Insisto en el tema de riñón: por temas administrativos no se ha dejado de hacer un solo trasplante con los donantes que han habido. Los donantes se han mantenido. La tasa de donación estamos trabajando para que mejore. Eso es urgentísimo. Yo lo tengo claro porque yo también trasplanto. Tengo pacientes pediátricos en lista. Esto lleva tiempo. Hay que hacer cambios. Estamos tratando de mejorar el número de donantes. Y estoy seguro de que lo vamos a lograr. España tiene lo que tiene por constancia y por tiempo. Los pacientes de trasplante hepático deben saber que la cantidad de donantes en estos dos meses se mantiene y tenemos que aumentarla.

– ¿Cuántos son?

– Son ocho donantes. De esos ocho donantes, se ha utilizado la mitad en hígado.

– ¿Y cómo están los resultados de esos trasplantes? Recordemos el informe de la Auditoría Interna de la CCSS, que reveló los pobres resultados en trasplante hepático en la CCSS.

– Bien, ninguno ha fallecido. Pero vamos despacito. El Hospital de Niños hizo un trasplante hace 20 días. Vamos bien. No han habido más donantes. Es un tema que estamos tratando de resolver. También estamos tratando de resolver temas administrativos, en cuanto a coordinadores hospitalarios de donación. El tema de las alertas voluntarias, modelos de trabajo y pago de especialistas, estamos en estudio de modificaciones que yo he planteado como coordinación para mejorar. Esto, para garantizar la conformación de los equipos de trasplantes, y que no haya no utilización de órganos por problemas administrativos.

– ¿Cómo se ha resuelto lo del modelo de trabajo?

– En trasplante cardíaco, han preferido, y han pedido, que se mantenga el sistema de la alerta voluntaria. Y funciona. Lo que se aprobó en Junta Directiva, en noviembre, viene en dos líneas: primero, la directriz de la Gerencia Médica que indica que las disponibilidades deben atender los trasplantes como urgencias. Esto elimina la alerta voluntaria porque hay personal en labores de disponibilidad. Sin embargo, hubo una acción directa de Gerencia. La coordinación revisó lo que aprobó la Junta Directiva y recomendó algunos cambios para mantener una forma de trabajo que es la que ha venido funcionando en los últimos dos meses: se mantiene la alerta voluntaria como primera opción, cubierta con el respaldo de la disponibilidad como segunda opción. Esto es lo que nos ha permitido evitar que por cuestiones administrativas no se realicen trasplantes.

– ¿Qué es lo que visualizan ustedes para el mediano plazo?

– Considero que con los cambios que queremos implementar, pero que tienen una tramitología administrativa, espero que no tengamos ninguna no utilización de órganos por problemas administrativos. Que todos los donantes se utilicen. Eso es lo que yo creo que va a pasar. Y que sean cuestiones médicas, o sumamente excepcionales.

– ¿Cuáles son las tres principales prioridades que han definido?

– Una prioridad, es definir y poner en marcha un modelo de trabajo que sea más estable y satisfaga las necesidades, y evitar que los órganos no se utilicen por problemas administrativos. Esto es lo que los pacientes, el Ministerio y la sociedad demandan. Esto es prioridad y en eso estamos. Otro tema es la seroteca, que permitirá seleccionar mejor a los candidatos a trasplante. La tercera prioridad es revisar y atender las recomendaciones en el menor plazo posible de las instancias que así lo han solicitado.

– ¿Se está incluyendo la mejora de las habilidades quirúrgicas en trasplante hepático, y elevar el volumen de estos trasplantes?

– Eso no solamente en hígado. En riñón y en corazón también, tenemos que mejorar muchísimo. Los grupos tienen que aumentar volumen. ¿Cómo aumentamos volumen? Una forma es aumentando la tasa de donación. Otra forma es seleccionando a los pacientes. Hay que revisar la selección, los protocolos y criterios que se usan y darle la oportunidad a quien de verdad la pueda aprovechar. Esto es una discusión mundial: los órganos nunca alcanzan para todos los pacientes. Incluso, tal vez hay que concentrar programas. Eso está entre los aspectos que hay que revisar: por ejemplo, pensar en concentrar.

– Las decisiones se toman revisando resultados. Una decisión como esa, por ejemplo.

– Así es. Pero uno sabe que en esto hay más tela. Estamos también en proceso de buscar cooperación con visitas para revisar lo que tenemos.

– ¿Quiénes los van a visitar?

– Es un proyecto que se viene manejando con el Ministerio de Salud, de la Agencia de Cooperación Española, vendrían especialistas que nos podrían hacer observaciones en los diferentes programas.

– ¿Similar a lo hecho con la extinta Unidad Cardíaca del Hospital de Niños?

– No son misiones operativas, son asesoramientos de cooperación, como una observación que generará recomendaciones. Se tienen visitas para cada programa, a partir de este año. Inicialmente, una primera visita. Aún no está en el calendario. Definitivamente, el acompañamiento está entre los puntos, y nosotros lo primero que tenemos es una claridad de que hay muchísimas cosas que mejorar y hay gente mejor que nosotros.

– Los trasplantes con donantes vivos, ¿se ha venido programando con normalidad?

– Sí, siguen programados con normalidad.

– El trasplante hepático con donador vivo, ¿cómo va?

– Ya la capacitación del personal concluyó. Se está en el proceso de selección de pacientes. Estamos organizándolo bien para que cuando estemos seguros, se haga. Estamos haciendo todo para que técnicamente se haga con el respaldo suficiente en cuanto a la selección y estudio de los pacientes, y en cuanto a posible acompañamiento. Se planea que se haga en algún momento de este año.

– ¿Y en dónde quedan los pacientes? Que se han quejado de falta de acompañamiento e información.

– ¡Es tan importante! En lo particular, yo como médico pienso en que hay gente con familias. Esto yo lo tengo clarísimo. Es una prioridad. Tampoco es tan fácil de mejorar, porque esto forma parte de una cultura, de una institución que tiene sus defectos en esa línea. ¿Qué le puedo decir? Que en este tiempo, y en el proceso de mapeo en el que aún estoy, de forma transparente estoy trabajando con las organizaciones porque queremos que todo lo que hagamos vaya con los aportes que los pacientes nos hagan.