Sofía Chinchilla C.. 28 agosto
Rocío Aguilar, ministra de Hacienda, pidió a los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios que aprueben un crédito por $350 millones con el BID que, según explicó, ayudaría a aliviar el peso de los intereses de los préstamos. A su lado, Melvin Quirós, director general de Crédito Público. Foto: Rafael Pacheco.
Rocío Aguilar, ministra de Hacienda, pidió a los diputados de la Comisión de Asuntos Hacendarios que aprueben un crédito por $350 millones con el BID que, según explicó, ayudaría a aliviar el peso de los intereses de los préstamos. A su lado, Melvin Quirós, director general de Crédito Público. Foto: Rafael Pacheco.

En el 2020, los contribuyentes tendrán que pagar casi ¢2 billones por los intereses de la deuda pública que los gobiernos han asumido para financiar la operación del Estado, lo que restringirá la posibilidad de invertir en obras y servicios para la población.

Dicha cifra implica un aumento de casi ¢400.000 millones con respecto al 2019, según cifras reveladas por Rocío Aguilar, ministra de Hacienda, en la comisión de Asuntos Hacendarios del Congreso. Se trata de un incremento de un 26% en solo un año.

La jerarca les adelantó a los diputados que el monto está incluido en el Presupuesto Nacional del próximo año que será presentado este jueves a la Asamblea Legislativa.

Según explicó, el Gobierno pasará de destinar un 4,2% del producto interno bruto (PIB) al pago de intereses, en el 2019, a un 5% del PIB en el 2020.

Según un cálculo realizado por La Nación a partir de las estimaciones del PIB publicadas por el Banco Central, el pago de intereses representará ¢1,53 billones en este año, y saltará hasta ¢1,93 billones en el próximo periodo.

El aumento de ¢400.000 millones en el pago de los intereses de la deuda supera lo que el Estado destina a la reparación y construcción de carreteras mediante el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), el cual tuvo un presupuesto de ¢351.000 millones este año.

El enorme peso de los intereses

Pago de intereses de deuda pública en 2020: ¢1.929.345 millones.

FUENTE: CONSULTAS DE PRESUPUESTOS PÚBLICOS    || c.f. / LA NACIÓN.

La cifra total de casi ¢2 billones en intereses es 3,7 veces lo que se recauda anualmente por concepto de impuesto de combustibles y 17 veces el presupuesto destinado al otorgamiento de bonos de vivienda.

“El pago de intereses es hoy por hoy el mayor detonante del gasto en el corto plazo, y esto lo podrán observar en el presupuesto. El pago de intereses es realmente lo que más limita las oportunidades de utilización de fondos en áreas de bienestar para los ciudadanos”, enfatizó la ministra Aguilar.

Hipotecar el futuro

El economista Vidal Villalobos coincidió con la jerarca de Hacienda en el efecto del rubro de intereses: “Cada vez tenemos menos espacios para dedicar recursos a las generaciones futuras, a la inversión pública, a la infraestructura, porque no tenemos presupuesto para poder hacerlo”.

“Esas cifras que se están pagando en intereses, los organismos internacionales establecen que el país debería estarlas dedicando a inversión de capital público, a infraestructura, pero básicamente no nos queda nada para el futuro del país. Entonces, mantener un presupuesto como el que estamos teniendo es hipotecarle el futuro a las próximas generaciones”.

Para el economista, es urgente que se cumplan todas las medidas de ordenamiento fiscal, sin excepción.

Hacienda también estima que, para finales de este año, la deuda pública del Gobierno Central habrá llegado a equivaler un 59% del PIB.

La deuda la componen los créditos que asume el gobierno año con año para financiar su operación, debido a que los ingresos por impuestos son insuficientes frente a los gastos crecientes.

La Contraloría General de la República calcula que los ingresos corrientes del gobierno en 2020 serán de ¢5,4 billones, pero el costo de mantener la operación del Gobierno Central es mucho mayor. El presupuesto que se aprobó para este año, por ejemplo, fue de ¢10,9 billones.

La jerarca reveló el incremento durante una audiencia en la que urgió a los legisladores a que le permitan al Ejecutivo cambiar la deuda que consigue dentro del país por financiamiento internacional, donde Hacienda puede acceder a mejores condiciones crediticias.

Específicamente, la jerarca les pidió a los diputados que aprueben un préstamo por $350 millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual, según dijo, tiene "las mejores condiciones de plazo y de tasa de interés” que puede encontrar Costa Rica en este momento.

Hacer el cambio, según Hacienda, ayudaría a mitigar el gran peso que tiene el pago de intereses en el gasto del Estado.

“Esos intereses no los podemos revertir o mitigar si no tenemos financiamiento internacional y operaciones de apoyo presupuestario. No hacerlo es dejar que nuestro presupuesto fundamentalmente se destine al pago de intereses, que los impuestos de los costarricenses se destinen al pago de intereses”, advirtió Aguilar.

De acuerdo con la jerarca, la aprobación del crédito le generaría al país un ahorro de cerca de $13,2 millones anuales, unos ¢7.500 millones.

El crédito se usaría para cubrir las necesidades de financiamiento que tiene el país para el resto del 2019. Según Aguilar, los pendientes ascienden a $730 millones y ¢1,5 billones.

Las opciones de Hacienda

Este año, el gobierno consiguió la aprobación de dos créditos internacionales que tienen como objetivo contribuir a la mejoría de la situación fiscal del país. Uno de $350 millones lo otorgó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), y el otro lo aprobó el banco de desarrollo de América Latina (CAF), por $500 millones.

Para concretarse, ambos requieren la aprobación de 38 diputados, pero varias fracciones de oposición dudan de apoyarlos.

El PLN considera que falta claridad sobre el buen uso de la deuda para contener el gasto, y los demás amenazan con bloquear el crédito en señal de protesta por la firma del acuerdo con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) que evitará que la reforma fiscal se aplique a los 19 pluses salariales que paga la institución.

Este martes, Aguilar urgió a los legisladores de Hacendarios a dar su visto bueno al préstamo del BID, el cual solo se garantizará si se desembolsa antes del 1°. de noviembre.

“Si este préstamo no está desembolsado para ese momento, no hay ningún compromiso del Banco de seguir adelante con el mismo y habremos desperdiciado une excelente oportunidad de generar un impacto favorable para la deuda”, advirtó Aguilar.

La operación financiera del BID tendría un plazo de 20 años, los primeros cinco para pago de intereses y en los restantes se amortizaría la deuda.

El interés estaría ligado a la tasa internacional Libor, que es variable. Con las condiciones de este martes, sería de 3,09%, “que para un crédito a 20 años, evidentemente se compara muy, pero muy favorablemente con las otras oportunidades de crédito que tenemos”, dijo Aguilar.

El otro crédito, por $500 millones, lo otorgó a Costa Rica el banco de desarrollo de América Latina (CAF). Según el gobierno, los recursos se usarán para pagar intereses de la deuda y bonos de deuda con vencimiento en los próximos meses.

La deuda, en ese caso, se pagaría a 18 años plazo, con dos años de gracia.

Este otro préstamo también se encuentra en análisis en la Comisión de Hacendarios del Congreso, pero los legisladores de ese foro bloquean una transferencia de ¢69.000 millones que es requisito para poder acceder al crédito.

*Colaboró el periodista Josué Bravo