Natasha Cambronero. 6 enero, 2016

El gobierno de Nicolás Maduro consideró como un acto “inamistoso, insolente e inaceptable” el llamado de Costa Rica para que se respete el resultado de las elecciones legislativas en Venezuela.

Así se refirió la administración chavista al pronunciamiento que emitió, el lunes pasado, la Cancillería costarricense sobre los comicios que se realizaron en el país sudamericano el 6 de diciembre anterior y los hechos posteriores.

En una “enérgica protesta”, la Cancillería venezolana incluso acusó a Costa Rica de violar la soberanía de ese país, al tratar de injerir en sus asuntos internos.

“El insolente e inaceptable comunicado de la Cancillería de Costa Rica constituye una violación flagrante y deliberada tanto del derecho internacional como de principios expresamente consagrados en la carta de (la Organización de las) Naciones Unidas, como el respeto a la soberanía nacional, la autodeterminación de los pueblos y la no intervención en los asuntos internos, y además desconoce los poderes públicos de un Estado soberano”, señala dicho documento que únicamente consta de tres párrafos.

"El insolente e inaceptable comunicado de la Cancillería de Costa Rica constituye una violación flagrante y deliberada tanto del derecho internacional como de principios expresamente consagrados en la carta de Naciones Unidas". Cancillería de Venezuela

El lunes, la administración de Luis Guillermo Solís instó a las autoridades electorales y partidarias venezolanas a respetar el resultado de los comicios, en los que la oposición ganó la mayoría absoluta del Congreso (112 de 167 escaños), destronando al chavismo luego de 17 años de hegemonía.

"El Gobierno de Costa Rica hace una respetuosa pero vehemente excitativa a las autoridades electorales y partidarias venezolanas para que, con lucidez y entendimiento, se abstengan de comprometer la legitimidad del voto popular, y enaltezcan los principios y valores democráticos tan dificultosamente alcanzados por los pueblos de nuestra América", dijo San José.

El gobierno de Maduro agregó en su reacción: “El Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela califica este comunicado de la Cancillería costarricense como un acto inamistoso, que además evidencia cómo esa institución se presta de vasallo a intereses imperiales y subalternos de potencias extranjeras, de manera reiterada y sin sonrojo, contra un estado latinoamericano”.

"No creemos que hayamos insultado a nadie, ni mucho menos. No tengo nada que agregarle ni que quitarle al comunicado que nosotros emitimos el día lunes". Manuel González, canciller de Costa Rica

Esta tarde, en San José, el canciller Manuel González dijo que no tiene nada que agregar o quitar a lo dicho en el pronunciamiento del lunes. “Emitimos un comunicado de buena voluntad, acorde con nuestros valores, nuestros principios y nuestras creencias. No creemos que hayamos insultado a nadie. Las palabras utilizadas expresan preocupación de buena fe”, declaró.

González añadió que se trató de un pronunciamiento claro sobre una preocupación entre pueblos hermanos.

Postura tica. El comunicado tico que exasperó los ánimos del gobierno de Maduro fue emitido un día antes de que la Asamblea Nacional de Venezuela asumiera funciones el martes. El pronunciamiento criticaba el uso de siete recursos contenciosos, acogidos para estudio por el Tribunal Supremo de Justicia venezolano, con los que se intenta evitar la designación de nueve diputados opositores a Maduro.

"En Venezuela, la oposición ganó las elecciones de medio periodo y se impone la necesidad de que este resultado se respete y garantice, escrupulosamente". Cancillería de Costa Rica

“La fortaleza de la institucionalidad y la convivencia democrática se verían afectadas en caso de insistirse en alterar o dilatar la concreción de la voluntad popular manifiesta en diciembre pasado, mediante la utilización del recurso contencioso de revisión del resultado electoral, instrumento que impediría la proclamación oficial de cuatro diputados electos y, eventualmente, la continuidad del trabajo legislativo”, dijo Costa Rica.

En esa nota de prensa costarricense también se leía: “Cuando en el pasado en América Latina se vulneró el ejercicio electoral y la debida designación de sus representantes, al mismo tiempo se socavó el derecho soberano del pueblo de escoger libremente y se puso en grave riesgo la paz social”.

Además, señalaba que la vocación democrática de un gobierno se expresa en su capacidad de dejar de ser hegemónico tras la realización de comicios limpios: “En Venezuela, la oposición ganó las elecciones de medio periodo y se impone la necesidad de que este resultado se respete y garantice, escrupulosamente”.