Rebeca Madrigal Q.. 4 julio
El ministro de la Presidencia, Rodolfo Piza, se reunió el pasado 13 de mayo del 2018 con el expresidente José María Figueres, con el fin de consolidar el apoyo de los exmandatarios al Gobierno nacional de Carlos Alvarado. Foto: Twitter de Rodolfo Piza.
El ministro de la Presidencia, Rodolfo Piza, se reunió el pasado 13 de mayo del 2018 con el expresidente José María Figueres, con el fin de consolidar el apoyo de los exmandatarios al Gobierno nacional de Carlos Alvarado. Foto: Twitter de Rodolfo Piza.

El expresidente de la República, José María Figueres (1994-1998), justificó su decisión de no sumarse a los demás exmandatarios en una declaración que llama al diálogo social frente las protestas de la última semana.

En su defensa, alegó que se siente identificado con el malestar social ante la falta de empleo y el estancamiento económico, del cual son responsables, según manifestó, los últimos cuatro gobiernos, cuyos representantes sí firmaron la declaración.

“...No lo firmé porque también comprendo y me identifico con el malestar nacional. ¡Tienen razón nuestros compatriotas al estar hartos! Con el alto desempleo y el estancamiento económico actual, la falta de seguridad personal y los bloqueos que nos paralizan, el costo de la vida y ahora nuevos impuestos, realidades que en su conjunto aumentarán la pobreza, en otro país habrían linchado a la clase política”.

“Muchos de esos problemas nacionales nacieron o se acrecentaron en los últimos cuatro gobiernos de tres partidos diferentes. No reconocer eso en el documento es pedir comprensión sin pedir perdón”, escribió Figueres en sus redes sociales.

Este jueves, seis expresidentes de la República expresaron su preocupación por las protestas de diversos sectores en los últimos días, e hicieron un llamado al diálogo y a evitar la confrontación irrespetuosa, la cual “nos divide y nos puede conducir al caos”.

El documento es firmado por Óscar Arias (1986-1990, 2006-2010), Rafael Ángel Calderón (1990-1994), Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002), Abel Pacheco (2002-2006), Laura Chinchilla (2010-2014) y Luis Guillermo Solís (2014-2018).

Además de emprenderla contra los últimos cuatro gobiernos, el expresidente aprovechó para atacar a la agrupación política que representa, el Partido Liberación Nacional (PLN), y al Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), los cuales “ni terminan de ser gobierno, ni terminan de ser oposición”.

“Este gobierno que hereda buena parte de los retos acumulados, llegó con la misma buena voluntad de los otros, sólo que sin derrotero. Le “ayudan” desde las filas del PLUSC, trincheras en que ni terminan de ser gobierno, ni terminan de ser oposición, pero se parecen al gobierno en la falta de visión y de iniciativas para sacar al país adelante.

"De seguir así, este gobierno va camino de ser el quinto en línea con lo que acumularemos veinte años de políticas deficientes que no pueden producir más que el estancamiento en el que vivimos”, agregó.

Por último, el expresidente de la República agregó que “las palabras se las lleva el viento. Yo prefiero menos palabras y más acciones”.

Me preguntan porqué no firmé el documento de los expresidentes que circuló hoy. Comprendo su buena voluntad.Sin embargo...

Posted by José María Figueres Olsen on Thursday, July 4, 2019