Lucía Astorga. 31 enero
Crédito: Alex Núñez para La Nación
Crédito: Alex Núñez para La Nación

Lo que antes parecía un sueño lejano, de pronto se volvió tangible para el candidato a la Presidencia del Partido Restauración Nacional, Fabricio Alvarado. En la última largada de la contienda electoral, logró colarse , de forma sorpresiva, entre los principales aspirantes a la máxima legislatura del país.

El impulso provino de un lugar inesperado, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH). El tribunal internacional sacudió la campaña electoral el 9 de enero al ordenarle al Estado costarricense garantizar a las parejas del mismo sexo todos los derechos existentes en la legislación, incluido el derecho al matrimonio.

La determinación generó reacciones a favor y en contra. Pero también modificó las relaciones de fuerza entre los aspirantes presidenciales y catapultó a Fabricio Alvarado desde el sótano hasta los primeros lugares de las encuestas de intención de voto.

Así se vio reflejado en la encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP), publicada el 23 de enero en el Semanario Universidad. Alvarado, quien se opone rotundamente a legalizar el matrimonio gay, dio un salto de 14 puntos porcentuales en la medición, al pasar de un 3% a un 17%, respecto al sondeo anterior.

El estudio se efectuó entre el 15 y el 17 de enero, periodo durante el cual Alvarado figuró entre los candidatos que se comprometieron públicamente a combatir el criterio de la Corte IDH, e incluso habló de sacar a Costa Rica de la Convención Americana de Derechos Humanos.

Alvarado es un novel participante del juego político costarricense. La primera vez que aspiró a un cargo de elección popular fue hace cuatro años, cuando logró sentarse en la única curul que el Partido Restauración Nacional ostenta actualmente en la Asamblea Legislativa.

El hombre detrás de la Biblia

Nació el 30 de mayo de 1974, hijo de Gerardo Alvarado Garita y Dulce María Muñoz Gamboa.

Su nombre de pila no es Fabricio, sino Gerardo, al igual que su padre, quien como cantante de la agrupación Taboga Band le transmitió la pasión y el talento por la música.

Pero el gen musical no termina ahí. Alvarado es primo del vocalista de ESCATS, Luis Alonso Naranjo, con quien incluso ha colaborado como productor.

Es un desamparadeño de pura cepa. Este suburbio capitalino lo vio crecer y lo sigue arropando aún en la actualidad. Comparte una casa con su esposa Laura Moscoa y sus dos pequeñas hijas: Fabiana, de 8 años, y Dariana, de 3 años.

Fabricio Alvarado y Laura Moscoa durante el día de su boda. Foto: Róger Benavides
Fabricio Alvarado y Laura Moscoa durante el día de su boda. Foto: Róger Benavides

La pareja contrajo matrimonio el 7 de julio de 2007, ambos vestidos de blanco y, actualmente, lidera de manera conjunta un ministerio cristiano llamado Metamorfosis.

Estos esposos son miembros activos de la Iglesia Centro Mundial de Adoración, la cual es dirigida por el "apóstol" Rony Cháves, quien el pasado 16 de enero escribió en su cuenta de Facebook que "desde finales del año 2008, ellos (Alvarado y Moscoa) se sometieron al consejo de nuestros Pastores y a mi Autoridad".

Sus estudios secundarios los completó en el Liceo de San Miguel, en Desamparados. Posteriormente, estudiaría la carrera de Ciencias de la Comunicación Colectiva en la Universidad de Costa Rica (UCR), de la cual no se graduó como Bachiller.

De la televisión a la música

La ausencia de un título universitario no le impidió conseguir empleo como periodista. Sus primeras armas en la televisión nacional las hizo en canal 4 (antes de formar parte de Repretel), ahí se desempeñó como reportero y presentador de los noticieros NC4 y Hechos.

En 1999, se sumaría a las filas de Noticias Repretel, cubriendo el campo de los sucesos. En 2003, su labor periodística se fusionó con su carrera como cantante de música cristiana.

Fabricio Alvarado y Victoria Campos, presentaron las noticias del mediodía en Repretel, canal 6. Foto: Rafael Pacheco
Fabricio Alvarado y Victoria Campos, presentaron las noticias del mediodía en Repretel, canal 6. Foto: Rafael Pacheco

Curiosamente, Alvarado primero fue católico practicante por 15 años. Incluso formó parte de la Pastoral Juvenil en San Miguel de Desamparados y la Juventud Católica Renovada en la iglesia de La Merced.

En 2004, grabó su primer disco de música cristiana titulado Tú amor es todo, ahí se encuentra una canción llamada Ángel, la cual dedicó a los niños Osvaldo Fabricio Madrigal y Kattia Vanessa González, asesinados en Costa Rica en los años 2002 y 2003, respectivamente.

Pese a cantar música religiosa, bajo el género de balada pop, en 2003 participó en el video de la canción Nunca Vencidos, de la banda de rock Inconsciente Colectivo, que rindió tributo a la memoria del periodista radiofónico Parmenio Medina, asesinado en el año 2001.

Fabricio Alvarado posa con su guitarra.
Fabricio Alvarado posa con su guitarra.

El 30 de junio de, 2009, le dijo adiós a Repretel, su casa por diez años. Su salida del canal de La Uruca no significó su retiro de la televisión. Encontró un nuevo nicho como presentador de noticias en Mundo Cristiano, producido por la cadena CBN, transmitido por mundocristiano.tv y Enlace para Centroamérica.

Por aquella época, su tiempo lo compartía con un programa de radio llamado Metamorfosis que se transmitía por Estéreo Visión 98.3 y Xpertv canal 33.

Del púlpito a la curul

Su fe lo ha conducido por trillos inesperados, como el que lo llevó hasta cuesta de Moras en los comicios generales del 2014.

En esa ocasión, ocupó el primer lugar en la papeleta diputadil de San José por el Partido Restauración Nacional, agrupación con base ideológica cristiana evangélica, fundada por el pastor Carlos Avendaño, quien busca regresar a la Asamblea Legislativa por tercera ocasión, para el periodo 2018-2022.

Retrato del diputado Fabricio Alvarado del Partido Restauración Nacional, realizado en su oficina en la Asamblea Legislativa, San José. Foto: Mayela López
Retrato del diputado Fabricio Alvarado del Partido Restauración Nacional, realizado en su oficina en la Asamblea Legislativa, San José. Foto: Mayela López

Una vez instalado en el Congreso, Alvarado unió fuerzas con otros diputados evangélicos para conformar el llamado "bloque provida", caracterizado por su férrea oposición a la fertilización in vitro y cualquier iniciativa encaminada a legalizar las uniones entre personas homosexuales.

El grupo lo completan los legisladores Gonzalo Ramírez y Abelino Esquivel, de Renovación Costarricense (RC); Mario Redondo, de Alianza Demócrata Cristiana (ADC); y Óscar López, de Accesibilidad sin Exclusión (PASE).

Sus creencias religiosas han impregnado su investidura como diputado. Durante su primer año en el Congreso, organizó la celebración por el Día Nacional de la Biblia, el cual fue establecido por Ley de la República N° 8030 del año 2000.

Para conmemorar la fecha regaló a sus colegas legisladores, copias de este libro sagrado para los cristianos. Luego, en el 2016, hizo algo parecido, pero esta vez obsequiándolas a personal en Casa Presidencial, lo que en esa ocasión generó el reclamo del ministro de Ambiente y Energía (Minae), Édgar Gutiérrez.

La posición de Alvarado ante el pronunciamiento de la Corte IDH respecto sobre el matrimonio gay, no fue sorpresa. Anteriormente, el salmista ya se había manifestado en contra de las determinaciones de este órgano del Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

En el 2015, presentó ante la Sala IV un recurso de inconstitucionalidad, junto con los legisladores Mario Redondo, Gonzalo Ramírez Zamora y Luis Vásquez del PUSC, en contra el decreto presidencial para regular la fecundación in vitro (FIV) en el país, con lo que se suspendió el empleo de la técnica, aun cuando el tema se ventilaba en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

Los magistrados admitieron el documento con una votación que quedó cuatro contra tres, la cual además motivó que el presidente de la Sala Constitucional, Gílbert Armijo, decidiera jubilarse.

“Fue la gota que derramó la copa”, había confesado el letrado a La Nación. “Es muy fregado entrar al selecto club de los países que no obedecen lo que dice la Corte”, añadió.

Con su rúbrica ha acompañado un total de 135 proyectos de ley, de los cuales 29 llevan únicamente su nombre; el resto han sido presentados en conjunto con otros legisladores.

Dos de estas iniciativas han logrado convertirse en ley de la República, estas son:

  • Ley 9406, conocida como: Ley de Relaciones Impropias
  • Ley 9307: Creación del sistema de alerta y el procedimiento para la coordinación y reacción inmediata entre las instituciones públicas y privadas ante la desaparición o sustracción de personas menores de edad.

Pero no solo ha impulsado proyectos recientes, también apadrinó una propuesta del líder de su partido, Carlos Avendaño, conocida como ley para la libertad religiosa y de culto, la cual pretende, entre otros, otorgarle una personería diferenciada a las organizaciones religiosas, que en la actualidad se inscriben como asociaciones.

Una campaña marcada por las denuncias

Alvarado oficializó el pasado 10 de agosto su candidatura presidencial por el Partido Restauración Nacional, asegurando que buscarían ser protagonistas durante el proceso electoral.

Su promesa tuvo que esperar varios meses para convertirse en una realidad, pues al inicio de la campaña quedó relegado a los últimos lugares de intención de voto.

Fabricio Alvarado sale de las instalaciones de la emisora Monumental tras participar en un debate presidencial. Foto: José Cordero
Fabricio Alvarado sale de las instalaciones de la emisora Monumental tras participar en un debate presidencial. Foto: José Cordero

Pero con la popularidad que alcanzó con el tema del matrimonio gay, también vino la polémica. De hecho, durante las últimas semanas Restauración Nacional se ha visto envuelto en constantes denuncias ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), por supuesta invocación de motivos religiosos en la propaganda.

De las 168 denuncias que contabilizaba el ente electoral, al pasado viernes 26 de enero, 98 fueron interpuestas contra esa agrupación.

La figura de Alvarado también quedó en el medio de la controversia por la medida cautelar que emitió el TSE contra la Federación Alianza Evangélica Costarricense (FAEC) y la Conferencia Episcopal Costarricense, prohibiendo a pastores y sacerdotes inducir el voto de sus feligreses.

El grupo evangélico acusó a los magistrados electorales de imponer “una mordaza" a la libertad de expresión, libertad de culto y al principio de igualdad".

Mientras que el pastor Reynaldo Salazar, director del Movimiento de Oración por Costa Rica, manifestó que la denuncia interpuesta contra la Alianza “es coyuntural porque ahora hay un candidato del sector nuestro al que le están favoreciendo las encuestas, entonces nos están atacando a nosotros”.