Josué Bravo. 5 agosto
Carlos Ricardo Benavides, presidente legislativo, tomó la decisión. Foto: Mayela López
Carlos Ricardo Benavides, presidente legislativo, tomó la decisión. Foto: Mayela López

Los diputados que participen en la discusión de un asunto y luego se ausenten de su votación perderán el pago de la dieta respectiva.

Así lo decidió desde hace unos días el presidente de la Asamblea Legislativa, el liberacionista Carlos Ricardo Benavides.

Por dietas, los diputados reciben un máximo de ¢2,95 millones. El valor de cada una depende del número de sesiones a las que sean convocados en plenario, comisiones y reuniones de jefes de fracción si es el caso. Por ejemplo, si hay 35 sesiones, cada dieta vale poco más de ¢84.000.

El jerarca del Congreso optó por aplicar el artículo 105 del Reglamento legislativo, el cual no se venía aplicando con el inconveniente de que diputados que se ausentaban de las votaciones igualmente ganaban la dieta.

Literalmente, el artículo 105 dice así: “Ningún diputado que haya estado en la discusión de un asunto puede retirarse cuando vaya a procederse a su votación; además está obligado a dar su voto, afirmativo o negativo. La inobservancia de esta disposición acarreará la pérdida de la dieta correspondiente a la sesión en que se produzca”.

Los legisladores solo pueden excusarse si consideran que su voto puede otorgar un beneficio para sí mismos, familias o empresas en las que tienen participación accionaria.

Este lunes 5 de agosto, cuando se inició la discusión de mociones del proyecto de educación dual, Benavides advirtió de que aplicaría el Reglamento tal cual.

"En este momento, hay 40 diputados y diputadas. Vamos a iniciar la votación de mociones de reiteración (sobre educación dual). Debo advertir que, en el momento en que iniciemos la votación o la discusión de las mociones, los diputados que estén presentes deberán necesariamente votar por el fondo del asunto cuando lo someta a votación si es que hoy se somete en primer debate.

“Lo advierto porque, entonces, quienes están presentes ahora tienen la obligación de votar finalmente el proyecto de conformidad con el artículo 105. Quien no lo haga así y haga abandono del plenario y finalmente no vote el proyecto por el fondo, sin permiso de esta presidencia, tendrían que perder la dieta correspondiente a la sesión de hoy,. Lo advierto así para que nadie tenga duda alguna de cómo vamos a proceder”, dijo el jerarca del Congreso.

El diputado del Frente Amplio, José María Villalta, cuestionó la medida: "Yo no dudo de sus buenas intenciones al intentar aplicar al pie de la letra lo que dice nuestro reglamento en esta materia. Dudo de la eficacia de estas medidas coercitivas, pero quiero señalar que esa norma que usted está aplicando requiere de una urgente revisión".

"Lo que usted está planteando genera una gran cantidad de injusticia, usted lo comprenderá. Es como la historia del cura que regaña a los que van a misa por quienes no fueron a misa. Aplicando esa norma al pie de la letra, los que hemos estado durante toda esta sesión participando activamente del debate, si salimos por alguna desgracia del destino perdemos al dieta, pero basta para que uno se ausente antes del anuncio que usted acaba de hacer para que no sufra de ninguna consecuencia.

“No me siento afectado por su disposición porque siempre o casi siempre estoy aquí en el plenario, pero creo que eso hay que revisarlo porque así como se está aplicando esa norma castigándose más duramente a los que estamos aquí presentes, durante toda la sesión, que a aquellos que simplemente no vienen o vienen por un ratito a marcar tarjeta y después se van hasta volver a marcar tarjeta al final de la sesión”.

Al respecto, Benavides dijo que, si bien puede existir una disparidad, el reglamento se tiene que cumplir, “de manera que mientras no haya ninguna reforma yo voy a seguirlo aplicando de la manera que lo he venido aplicando desde hace algunos días”.

El socialcristiano Erweb Masís también dijo que se “está cambiando alguna especie de costumbre que ha existido y tolerancia incluso”.

Su reclamo fue en el sentido de que, entonces, se permita más el ingreso de asesores al plenario y salas adjuntas porque muchas salidas obedecen a conversaciones con estos funcionarios sobre otros proyectos o temas.

El jerarca legislativo le respondió que él permite el ingreso de asesores cuando se lo solicitan.