Aarón Sequeira. 24 noviembre, 2020
24/11/2020. San José, Costa Rica. Los diputados discuten las mociones para recortar el Presupuesto Nacional 2021, que se aprobaría en primer debate, en el plenario de la Asamblea Legislativa. Foto: Asamblea Legislativa.
24/11/2020. San José, Costa Rica. Los diputados discuten las mociones para recortar el Presupuesto Nacional 2021, que se aprobaría en primer debate, en el plenario de la Asamblea Legislativa. Foto: Asamblea Legislativa.

Luego de 11 horas de discusiones en el plenario, unas muy encendidas, los diputados aprobaron en primer debate, a las 7:45 p. m. de este martes, el proyecto de Ley de Presupuesto Ordinario y Extraordinario para el Ejercicio Económico 2021.

La iniciativa del Gobierno, con una autorización de gastos original por ¢11,4 billones, se aprobó con un recorte neto total por ¢162.000 millones.

Con 51 diputados presentes en el plenario a la hora de la votación, 48 votaron a favor. En contra, votaron Melvin Núñez, de Restauración Nacional, el independiente Erick Rodríguez Steller y José María Villalta, del Frente Amplio.

La votación se realizó después del trámite de 89 mociones presentadas en un plazo de cinco días por todas las fracciones políticas. Previamente, el plenario había desechado los informes emitidos por la Comisión de Hacendarios, donde hubo fuertes choques entre la oposición y la bancada del partido de gobierno.

La suma de ¢162.000 millones en recortes netos surge de los ¢154.500 millones en rebajas propuestas por 39 legisladores de oposición y el ahorro de ¢6.941 millones en eliminación de plazas solicitada por Laura Guido, del Partido Acción Ciudadana (PAC).

La rebaja presupuestaria original sugerida por el bloque opositor era por ¢192.000 millones; sin embargo, la moción también incluía un aumento de gastos por ¢37.500 millones, con ¢28.000 millones para el Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi), ¢8.500 millones para que las juntas de educación le paguen a las cocineras de los comedores escolares y ¢1.000 millones para las asociaciones de desarrollo comunal.

Específicamente, la moción aprobada planteó los siguientes recortes:

-Asamblea Legislativa: ¢1.347 millones

-Contraloría General de la República: ¢505 millones

-Defensoría de los Habitantes: ¢215 millones

-Presidencia de la República: ¢1.933 millones

-Ministerio de la Presidencia: ¢365 millones

-Gobernación y Policía: ¢3.148 millones

-Cancillería: ¢1.295 millones

-Seguridad Pública: ¢5.309 millones

-Hacienda: ¢8.210 millones

-MAG: ¢3.135 millones

-MEIC: ¢203 millones

-MOPT: ¢31.095 millones

-MEP: ¢77.417 millones

-Ministerio de Salud: ¢13.952 millones

-Ministerio de Trabajo: ¢4.012 millones

-Cultura: ¢1.500 millones

-Justicia: ¢5.080 millones

-Mivah: ¢2.100 millones

-Comex: ¢385 millones

-Mideplán: ¢2.223 millones

-Micitt: ¢363 millones

-Minae: ¢5.094 millones

-Pensiones: ¢15.000 millones

-Poder Judicial: ¢5.534 millones

-TSE: ¢2.610 millones

La moción firmada por Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC), Restauración Nacional (PRN), bloque independiente Nueva República, Republicano Social Cristiano (PRSC), Integración Nacional y varios independientes se tramitó de primero, luego de aprobarse una inusual moción para posponer las 73 mociones anteriores.

Durante la mañana, un ambiente de incertidumbre rodeó la moción de recortes, cuando el departamento de Análisis Presupuestario de la Asamblea advirtió de que no había cierre en uno de los aspectos de la propuesta, que era la eliminación de una serie de plazas, pues no se efectuaba la debida rebaja en el capítulo de relación de puestos.

No obstante, al regreso del almuerzo y con el acuerdo para aprobar la moción, sin importar dicha advertencia, 48 legisladores de las seis fracciones políticas, del bloque independiente y congresistas independientes dieron su voto positivo.

El recorte generó críticas y advertencias también en varias de las instituciones, en particular el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y el Ministerio de Seguridad Pública (MSP).

En los recortes sugeridos por el Gobierno, que eran por ¢150.000 millones, no se tocaba al órgano electoral, pero en el de la oposición se le redujeron ¢2.610 millones.

En un comunicado, el Tribunal adujo que esa rebaja implica un grave impacto y pone en jaque la continuidad y seguridad de los procesos. Entre los programas en riesgo, enumeró el sitio de tecnologías de información que provee de información al Registro Civil para emitir cédulas de identidad e inscribir hechos civiles.

También, adujo que se afectaría la plataforma tecnológica que permite garantizar la seguridad y la transparencia de las actividades del proceso electoral.

Recorte del PLN a Seguridad Pública

En cuanto al recorte solicitado por el Partido Liberación Nacional (PLN) al Ministerio de Seguridad Pública, por ¢5.309 millones, la institución indicó que afecta el pago de las anualidades acumuladas a los policías, así como partidas de gastos confidenciales orientadas al combate del tráfico de drogas, por ejemplo.

También, Seguridad alegó que se elimina el dinero que usan los policías para viajar dentro del país, incluyendo pago de peajes o pasajes de autobús y taxi, así como el dinero para la revisión técnica vehicular de las patrullas.

El recorte también implica que no se podrían comprar 100 chalecos antibalas ni armas plásticas para capacitación o materiales para reparar las delegaciones policiales.

Aunque diversos medios de comunicación preguntaron sobre el razonamiento para dicho recorte, los diputados del PLN no respondieron.

El viceministro de Seguridad, Randall Vega, aseguró que ya el presupuesto se había enviado al Congreso con un déficit de ¢10.000 millones, como lo había dicho el ministro, Michael Soto, ante la Comisión de Hacendarios.

“Esta moción es totalmente inaceptable. Deja a la policía manos arriba, en una situación precaria. De esos ¢5.309 millones, un 63% es en inversión, en especial la compra de chalecos, pistolas y patrullas”, dijo Vega.

Agregó que ni siquiera podrían salir a la calle los policías, porque vence un gran número de chalecos y agregó que, por muchos años, no se han cambiado las pistolas.

“No tendríamos armamento para combatir la delincuencia. No podríamos cambiar las patrullas, que cada año salen de operación 100 patrullas. Nos afectan gasto operativo en ¢300 millones, implicaría cierre de muchas delegaciones”, apuntó.

La extensa y polémica ruta de los recortes

Los recortes al Presupuesto Nacional tuvieron una extensa ruta, luego del fracaso y de los constantes choques entre la oposición y la bancada del PAC, en la Comisión de Hacendarios.

En esa instancia, varias bancadas habían planteado recortes al plan de gastos por cerca de ¢200.000 millones, por diferentes caminos; sin embargo, la bancada oficialista les hizo guerra a esas propuestas, bajo el argumento de que podían afectar el funcionamiento de las instituciones que tocaban.

El intenso choque generó que la oposición, con muy tímidos recortes aprobados al cierre de esa discusión, optara por rechazar el Presupuesto 2021 y que llegaran dos informes al plenario, uno negativo y otro afirmativo, pero de minoría.

Obligado por las circunstancias y con un músculo político muy debilitado, además de advertencias desde el PLN en contra de los préstamos internacionales que tiene en el horno parlamentario, el Gobierno accedió a presentar una propuesta de recorte que estuvo paladeando con los jefes de la oposición hasta la semana anterior.

Luego de tres semanas de discursos en contra del Ejecutivo, la oposición finalmente se apalancó en los recortes de Hacienda, restituyó los recortes que no recibió con agrado, por ejemplo para las municipalidades, y consolidó una megamoción para recortar ¢192.000 millones y aumentar el gasto en ¢37.000 millones.