Mercedes Agüero, Camila Salazar, Manuel Mojica. 29 abril

La socialcristiana Rosibel Ramos, el liberacionista Danny Hayling y Abelino Esquivel, del Partido Renovación Costarricense, fueron los legisladores que más se ausentaron a las sesiones del plenario legislativo cobrando dieta.

Ellos encabezan la lista de los 10 legisladores, que pidieron permiso para faltar entre 120 y 143 veces al plenario, es decir, cerca de una quinta parte de las 731 sesiones celebradas. La Nación revisó las ausencias justificadas e injustificadas, entre el 1.° de mayo del 2014 y el 28 de febrero del 2018, de 52 legisladores que estuvieron en su cargo los cuatro años. Se excluyeron los que por alguna razón no completaron el periodo.

En la lista siguen Marlene Madrigal del Partido Acción Ciudadana (132), el libertario José Alberto Alfaro (131), el presidente del Congreso Gonzalo Ramírez (128), los liberacionistas Lorelly Trejos (126), Karla Prendas (124) y Julio Rojas (121) y Ligia Fallas del Frente Amplio (121).

Ramos explicó que ella solicitó permisos para ausentarse a las comisiones de Derechos Humanos y de la Mujer. Además, la socialcristiana alega que aprovecha los jueves para acercarse a comunidades de Pérez Zeledón - cantón del cual es exalcaldesa - y otras zonas rurales de San José. “Esa es mi costumbre, la conocen los diferentes cantones que visito”

Los legisladores tienen derecho a pedir permisos ante el Presidente del Congreso, para ausentarse sin perder su derecho a cobrar la dieta, que actualmente es de ¢80.000 en promedio. En total, la saliente Asamblea Legislativa registró 5.548 ausencias a plenario, de las cuales el 75% fueron permisos. Por este rubro se habrían girado más de ¢300 millones.

El presidente del Legislativo, Gonzalo Ramírez, explicó que puede dar hasta siete permisos por día y que usualmente los diputados usan un machote para justificar esas ausencias: atender asuntos propios de su cargo. Esto puede ser reuniones en ministerios, visita a comunidades, reuniones con sectores o participación en eventos internacionales.

Los permisos se dan a quien los pida primero y sin analizar la justificación, algunos diputados incluso los piden por mes.

Si se contabiliza el total de ausencias en el plenario, el socialcristiano Humberto Vargas Corrales no asistió al 49% (359) de las sesiones; no obstante, solamente pidió permiso para recibir dieta en 14 ocasiones. Caso similar le ocurre a la liberacionista Sandra Piszk, quien se ausentó 189 veces, pero cobró dieta solo el 9% de las sesiones. Ambos tuvieron problemas de salud durante su gestión.

Fuera del Congreso

El diputado Ottón Solís del Partido Acción Ciudadana calificó como “una robadera de tiempo” la cantidad de ausencias de los diputados y, peor aún, los que no van al Congreso y tramitan permiso para no perder la dieta. En algunos casos, agregó, es porque andan viajando innecesariamente.

No obstante, otros legisladores aseguran que la labor de un diputado no se reduce a estar presente en el plenario.

“Hay diputados que tienen una agenda paralela por sus compromisos con las comunidades, porque participan en foros o están impulsando proyectos en comisiones. Hay días que empiezan a las 5 de la mañana y terminan a las 11 de la noche, pero como no están en el plenario la gente cree que es vagabundería o porque no quiere trabajar”, aseguró Karla Prendas, jefe de la bancada liberacionista.

Por su parte, Marlene Madrigal justificó sus ausencias por las responsabilidades que tiene como Coordinadora del Frente Parlamentario contra el Hambre, órgano que reúne a legisladores de América Latina y el Caribe. Un caso similar es el de José Alberto Alfaro, quien asumió la representación de Costa Rica ante la Asociación Internacional de Parlamentarios por la Paz.

Mario Redondo, aseguró que al ser jefe de fracción de un partido unipersonal, debe atender gestiones de distintos grupos, estudiar y elaborar proyectos de ley e incluso destacó que es “de quiénes más control político ha hecho”, mediante recursos de amparo. Redondo fue de los que menos se ausentó al plenario, pero el segundo en tener permisos para faltar a comisiones.

Además de los permisos en el plenario, en el periodo estudiado, se tramitaron 5.296 permisos para faltar a comisiones. En esta área quien tramitó más permisos fue el legislador Óscar López con 378. Sin embargo, el diputado del Partido Accesibilidad Sin Exclusión, faltó poco al plenario: en 103 ocasiones de las cuales 74 fueron permisos y 24 ausencias.