Silvia Artavia. 1 mayo
En la imagen, los precandidatos presidenciales del PLN Carlos Ricardo Benavides, Roberto Thompson, Rolando Araya y Claudio Alpízar.
En la imagen, los precandidatos presidenciales del PLN Carlos Ricardo Benavides, Roberto Thompson, Rolando Araya y Claudio Alpízar.

Cuatro de los cinco precandidatos presidenciales del Partido Liberación Nacional (PLN) aprueban la posposición de la convención interna, prevista para el próximo 6 de junio, debido a la emergencia sanitaria ocasionada por repunte de casos graves de covid-19.

Roberto Thompson, Carlos Ricardo Benavides, Rolando Araya y Claudio Alpízar dijeron a La Nación que debe resguardarse la salud de los votantes, dirigentes y de todas las personas que trabajan con las distintas tendencias liberacionistas.

Así se lo expresaron también, este jueves, al Comité Ejecutivo y al Tribunal Electoral Interno (TEI) de Liberación en reuniones separadas.

Un día antes, el miércoles, el TEI acordó pedir al Comité Ejecutivo que convoque una asamblea nacional del PLN para evaluar la posibilidad de posponer la convención, debido a la pandemia.

Figueres no responde

Aunque también se reunió con los órganos internos del partido, José María Figueres, el quinto de los aspirantes, no respondió la consulta de La Nación.

En una nota de prensa de tres renglones, su vocero, José Manuel Peña, dijo que el candidato “está consultando a líderes liberacionistas en el país para tener más elementos de juicio”.

La intención del Comité Ejecutivo y del TEI era “hacer valoraciones” sobre el posible aplazamiento de la convención debido a la emergencia sanitaria, explicó la presidenta del PLN, Kattia Rivera.

Para los candidatos Thompson, Benavides y Araya, esa postergación es indiscutible.

“Es absolutamente evidente la situación que está atravesando el país. No sé qué hay que valorar más. Lo que he pedido a las autoridades del partido es responsabilidad, solidaridad y sensatez. Me parece que la situación del país, en este momento, es muy compleja”, comentó Thompson.

Benavides también apeló a la sensatez de la dirigencia con respecto a aplazar la convención.

“En el momento en que está colapsada la atención en los hospitales y cuando, más bien, se exige que se tomen más medidas de control para aplanar la curva (de la covid-19), es insensato pensar en celebrar esas elecciones el 6 de junio”, argumentó.

Por su parte, Araya considera que atrasar la convención al menos un mes serviría para celebrar dicho proceso en un “ambiente psicológico” menos tenso.

“En julio, posiblemente haya más de un 59% de la población vacunada (contra la covid-19). La posibilidad de que haya una inmunidad de rebaño ya es grande. Se podría estar en un ambiente psicológico de más tranquilidad, de menos miedo”, explicó.

Aunque no tan categórico como el resto de aspirantes, Alpízar también expresó estar de acuerdo con posponer la convención.

“Se puede considerar una variación de fecha. Con lo que no estamos de acuerdo y que vamos a defender a muerte es el hecho de que la convención tiene que ser abierta, democrática, tal y como se planteó y se definió en diciembre pasado”, aseveró el candidato.

Según Alpízar, si aun siguen asistiendo los estudiantes a escuelas y colegios, no hay razón para pensar en una convención virtual o algo por el estilo.

Agregó que, aunque es importante defender la salud de los ciudadanos, también lo es velar por “la salud de la democracia”.

Atraso en renovación de estructuras

Una de las principales preocupaciones de los dirigentes del PLN es que, si se posterga la convención para una fecha posterior a la primera quincena de julio, sería casi imposible celebrar las elecciones distritales.

En estas últimas, se eligen los delegados liberacionistas en cada distrito del país, así como los representantes de movimientos y sectores.

Por ello, el Comité Ejecutivo y el TEI iniciaron las conversaciones a lo interno y con los precandidatos.

“Lo que estamos haciendo son valoraciones, porque hay varios temas; uno es el jurídico, el otro es la calendarización que tenemos. Hay que entender que no es solamente la elección del candidato, sino que es todo el proceso de renovación de estructuras internas. Es como una cadena: arrancamos con un proceso distrital, luego pasamos a uno cantonal, de ahí a uno provincial, hasta conformar la Asamblea Nacional”, advirtió la presidenta del partido.

De no elegirse a tiempo la Asamblea Nacional del PLN, encargada de elegir a los candidatos a diputaciones del partido, se prorrogaría la gestión de la actual.

Ello implicaría que la elección de los aspirantes a la Asamblea Legislativa del periodo 2022-2026 quedaría en manos de la actual Asamblea Nacional del partido.

Según Rivera, es necesario revisar “un sinfín de detalles” antes de tomar la decisión de aplazar la convención.

“Estamos revisando legalmente, por un tema de deuda política, porque nosotros necesitamos hacer la renovación de estructuras, pensando en el ingreso de deuda política para la campaña nacional”, agregó.

La tarde de este viernes, la presidenta del partido se reuniría con el TEI para aclarar el panorama a la dirigencia del partido.

“Que nos digan, según su criterio, cuáles son los puntos en los que podríamos estar cayendo en un riesgo si se mantienen las elecciones para el 6 de junio. ¿Cuáles son los pros y los contras?

“Insisto, es un tema de valoración política de parte nuestra, en medio de esta realidad de la pandemia; hemos venido trabajando en la construcción de los protocolos sanitarios y en ver cómo la gente pueda trabajar y votar de una forma segura”, dijo la dirigente liberacionista.

Sobre la propuesta del TEI de llevar a cabo una convención interna de manera virtual, Rivera respondió: “Sí nos la enviaron (la solicitud), pero es que no me están dando los argumentos, por eso es que solicité la reunión hoy (viernes).

“Lo que quiero es que me argumenten todo, porque este no es un tema solo de criterio. Yo sé que ellos son los abogados, son los especialistas, pero a mí que me lo expliquen todito, para tenerlo ahí: ¿Cuáles son sus argumentos?”, enfatizó.

Ola de cambios

El estatuto de Liberación establece que la convención para elegir la base partidaria y el candidato presidencial se realiza en el mes de abril anterior a las elecciones nacionales.

Sin embargo, en diciembre del año pasado, la Asamblea Nacional acordó trasladar la convención a junio, precisamente por la pandemia.

Para este 6 de junio, Liberación tiene planeado habilitar 930 centros de votación y destinar unos ¢200 millones para organizar la actividad.

De esa suma, ¢70 millones son para el cumplimiento de las medidas sanitarias, como la desinfección de los recintos e implementos de protección, como alcohol en gel y mascarillas.

En la convención de hace cuatro años acudieron a las urnas unos 460.000 liberacionistas.