Lucía Astorga. 21 marzo, 2018
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela y su vicepresidenta, Isabel de Saint Malo, fueron recibidos en Casa Presidencial el mandatario costarricense, Luis Guillermo Solis, y el canciller de la Repúiblica, Manuel González.
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela y su vicepresidenta, Isabel de Saint Malo, fueron recibidos en Casa Presidencial el mandatario costarricense, Luis Guillermo Solis, y el canciller de la Repúiblica, Manuel González.

Los gobiernos de Costa Rica y Panamá estiman concluir, en mayo de 2019, la construcción del puente fronterizo sobre el río Sixaola, valorado en $15 millones.

Así lo dio a conocer el presidente de la República, Luis Guillermo Solís, tras sostener un encuentro con su homólogo panameño, Juan Carlos Varela, en Casa Presidencial, para conversar temas en materia de seguridad, comercio, migración y cooperación.

El puente medirá 260 metros de largo y 17 metros de ancho. Un 62% del proyecto estará del lado de Costa Rica y un 38% del lado de Panamá.

“En febrero de este año se aprobó el diseño de la obra, en marzo de este año ya tenemos aprobado el diseño para el trabajo que se tiene que hacer en la zona binacional”, indicó Solís, quien estará visitando este jueves la zona donde se realizarán las obras.

El nuevo puente sustituirá una vieja estructura ferroviaria de más de cien años de antigüedad que se desplomó a inicios de setiembre del 2017. Actualmente, el movimiento de peatones y vehículos se realiza por medio de un puente bailey que permite el paso de un solo vehículo a la vez.

"La obra, una vez concluida, permitirá con mucha facilidad los desplazamientos que ya hoy se realizan, pero que tienen algunos niveles de atrasos que sufren los visitantes por la condiciones del puente y por las condiciones de las fronteras", expresó el mandatario costarricense.

El proceso para iniciar la obra requirió que ambos gobiernos se pongan de acuerdo en aspectos técnicos y burocráticos, ya que el levantamiento de la estructura debe realizarse tanto en territorio costarricense como panameño.

"Tiene que ver no solamente con la ubicación y con los permisos de uno y otro lado del puente, sino también con las regulaciones laborales y migratorias y todo lo que tiene que ver con equipos, materiales que tienen que pasar de un lugar a otro, es un puente que, por su naturaleza binacional, tiene que respetar la normativa de ambos países", explicó el presidente Solís.

Lo que quedó de la vieja estructura del puente ferroviario está desmantelada en un 70%, mientras que el restante 30% de la estructura será utilizado de manera provisional como soporte para la construcción de la nueva obra.

Esta obra tiene un costo de $15 millones y es considerada por el gobierno como una parte fundamental de un corredor turístico, que se ha desarrollado desde el Caribe sur de Costa Rica y el Caribe este de Panamá.

De forma paralela al proceso para el levantamiento de puente binacional, ambos gobiernos estudian la forma de reubicar las aduanas de un país y otro mientras se concretan las obras.

El proyecto se enmarca dentro de las acciones contempladas para el establecimiento de la Red Internacional de Carreteras Mesoamericanas (RICAM), se ejecuta con el apoyo de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo y el Fondo de Infraestructura para países de Mesoamérica y el Caribe (Fondo Yucatán).

Lucha conjunta contra el narco

Otro punto relevante de la agenda entre ambos mandatarios fue la lucha conjunta que realizan los países contra el narcotráfico, con el apoyo de Estados Unidos, y la necesidad de continuar realizando operativos en los próximos meses para blindar a la región de esta actividad criminal.

"Hemos identificado el problema del narcotráfico como la amenaza más fuerte hacia la seguridad de Panamá, Costa Rica y los países de la región, sin duda alguna bloquear nuestros países para evitar que esta droga entre a nuestras fronteras es un gran reto de seguridad", señaló el gobernante panameño.

"La idea es hacer operaciones conjuntas con las capacidades que tenemos y que hemos fortalecido durante ambos gobiernos, para la interdicción marítima, específicamente para evitar que los lanzamientos que se hacen de droga del Pacífico de Colombia y Ecuador, así como la costa del Caribe colombiano, ingresen a nuestro territorio", añadió.

Una relación consolidada

El mandatario panameño también expresó su satisfacción por la relación que su gobierno ha logrado mantener con la administración del presidente Solís, al tiempo que saludó al pueblo costarricense de cara a las votaciones del próximo 1.° de abril.

"Con el presidente Solís y su gobierno está quedando una relación consolidada, con una agenda de Estado muy clara y muy definida entre ambos países, toca seguir avanzando sobre esa agenda para poder seguir buscando crecimiento económico, paz y prosperidad para nuestros pueblos", dijo Varela.

Visita del Papa a Panamá

Los mandatarios también discutieron sobre las acciones que se implementarían en ambos países para facilitar la llegada de peregrinos de todo el mundo para la Jornada Mundial de la Juventud, que se realizará en Panamá en enero de 2019 y que contaría con la presencia del papa Francisco.

“Hemos establecido protocolos migratorios puntuales a nivel de Centroamérica, los vamos a profundizar para flexibilizar en nuestras aduanas y puestos migratorios el paso de todos los peregrinos”, declaró Varela.

El gobernante canalero destacó la importancia que tendrá Costa Rica como país vecino durante este importante evento internacional, principalmente por el servicio que pueden brindar sus aeropuertos y la infraestructura turística instalada para recibir a quienes lleguen desde los cinco continentes.