Entidad alista reclamo judicial por sueldos girados en 2 años como asesor de Presidencia Ejecutiva pues sostiene que nunca llegó a laborar

Por: Rebeca Madrigal Hace 5 días
Wálter Muñoz (derecha), presidente del PIN y candidato a diputado por San José, junto a Juan Diego Castro el 30 de mayo del 2017, día en que Castro anunció su aspiración presidencial. Foto: Albert Marín.
Wálter Muñoz (derecha), presidente del PIN y candidato a diputado por San José, junto a Juan Diego Castro el 30 de mayo del 2017, día en que Castro anunció su aspiración presidencial. Foto: Albert Marín.

El actual candidato a diputado del PIN y presidente de ese partido, el médico Wálter Muñoz Céspedes, recibió ¢23 millones de salario como asesor de la Presidencia Ejecutiva de la CCSS entre mayo del 2002 y julio del 2004, aunque, según una investigación interna de la institución pública, nunca llegó a laborar.

Hoy, la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) insiste en cobrarle el dinero a este político de 60 años, quien ocupa el primer lugar en la papeleta del Partido Integración Nacional (PIN) por San José. No obstante, él alega que el caso ya está cerrado en los tribunales.

Wálter Muñoz devengó los ¢23 millones como asesor cuando la Presidencia Ejecutiva de la Caja la ejercía Eliseo Vargas García, en el gobierno de Abel Pacheco. Ambos, antes habían sido diputados, entre 1998-2002: Muñoz por el PIN y Vargas por el Partido Unidad Social Cristiana.

De hecho, el 7 de marzo del 2014, la Sala Tercera confirmó la condena de Vargas a cuatro años de prisión por la contratación de una asesoría ficticia en su época de presidente ejecutivo, la cual se le pagó al microbiólogo Renato Soto Pacheco.

Sobre el caso del actual candidato a diputado del PIN, un órgano disciplinario interno de la CCSS determinó en el 2007 que tanto Wálter Muñoz como Eliseo Vargas eran responsables y que los salarios pagados debían ser devueltos a la institución, entre ambos.

En 2009, la Junta Directiva de la CCSS dio por prescrita la responsabilidad disciplinaria de Muñoz, pero ordenó el cobro de los salarios, más intereses, dinero que no ha sido recuperado hasta la fecha.

"Muñoz no cumplió con su jornada laboral de ocho horas diarias y 44 horas semanales, pues de manera improcedente se le canceló a este profesional, pagos que no le correspondían, siendo así que no se desempeñó como asesor de la Presidencia, tampoco contaba con un espacio físico dentro de la Presidencia y nadie del personal acreditado en la Presidencia sabía de la existencia del doctor Muñoz", es parte de las conclusiones de la investigación que consta en el primer intento de cobro judicial que la CCSS interpuso contra Vargas y Muñoz en 2012 para cobrar los salarios.

Wálter Muñoz y Eliseo Vargas cuando eran diputados en el periodo 1998-2002.
Wálter Muñoz y Eliseo Vargas cuando eran diputados en el periodo 1998-2002.

Consultado por este medio, el candidato del PIN asegura que la CCSS fracasó en cobrar el dinero por la vía judicial porque la demanda interpuesta en su contra fue declarada inadmisible en el 2015.

"No habiendo cumplido la parte actora con la prevención dictada en la resolución de las once horas y treinta y cuatro minutos del 28 de agosto del año 2012, dentro del plazo concedido, se declara inadmisible este proceso y se ordena archivar el expediente", se extrae del expediente, facilitado por Muñoz a La Nación.

Sin embargo, la CCSS confirmó que insistirá nuevamente en cobrar por la vía judicial y que “está realizando las gestiones cobratorias correspondientes”.

"A pesar de la declaratoria de inadmisibilidad del proceso interpuesto en el 2012, es posible intentar el cobro nuevamente por esa vía, el caso se encuentra asignado a un profesional de la dirección de Gestión Judicial y está prácticamente listo para interponer", indicó Gustavo Camacho, abogado de Gestión Judicial de la CCSS, el lunes 8 de enero.

En el 2012, el cobro era por los ¢23,4 millones pagados en salarios bajo la figura de asesor más ¢15,8 millones por los intereses, para un total en ese entonces de ¢39,2 millones.


El candidato y presidente del PIN dijo a La Nación que la CCSS miente y que este nuevo intento se trata de una persecución en su contra.

"Ellos están tratando de hacer lo mismo que la vez pasada, que es amenazar en tiempos que se ven amenazados, que podamos descubrir toda la corrupción que se da ahí adentro", indicó. "Están mintiendo otra vez como lo han hecho en otras ocasiones, están mintiendo otra vez porque estamos en campaña, donde saben que fue como diputado el que presenté el informe de Caja Fischel, ellos saben que yo no permito la corrupción y están asustados", continuó el candidato.

Por este caso, la CCSS también interpuso una denuncia por el supuesto delito de peculado ante el Ministerio Público. Sin embargo, la Fiscalía solicitó el sobreseimiento de la causa al concluir que Muñoz no tuvo bajo su cargo la administración o custodia de recursos públicos.

Lo que ocurrió, según la CCSS

Los hechos por los que la Caja cobra a Muñoz ocurrieron después de que tanto él como Eliseo Vargas salieron de la Asamblea Legislativa.

De acuerdo con los hallazgos de la investigación de la CCSS, la plaza que Muñoz tenía como médico en el Hospital Calderón Guardia fue trasladada al despacho de la Presidencia Ejecutiva de la CCSS en el año 2002.

No obstante, concluyó el informe emitido por la CCSS, Muñoz en realidad no trabajó como asesor de Vargas, pues no cumplió con una jornada laboral y tampoco contaba con un espacio físico para trabajar en la Presidencia Ejecutiva, ubicada en el edificio central en San José.

El candidato defendió que el salario que recibió fue como médico y que la asesoría que dio a la Presidencia Ejecutiva la hizo desde las instalaciones del centro médico para el cual trabajaba.

Los funcionarios que sí laboraban físicamente en el despacho delataron a Muñoz y a Vargas, pues dijeron que ni sabían de la existencia del supuesto asesor.

No obstante, en la investigación, el propio Eliseo Vargas declaró que Muñoz fungió como asesor y que, mientras estuvo en ese cargo, realizó diversos viajes al exterior bajo su autorización.

La CCSS no aceptó sus argumentos y reprendió al expresidente ejecutivo, porque esas representaciones en el exterior requerían aprobación de la Junta Directiva.

Además, le achacaron que esos viajes se realizaron en supuesto cumplimiento de metas que no existieron.

La CCSS también investigó a Muñoz, quien es cardiólogo, porque durante el periodo que fungió como asesor, el médico atendió pacientes en el hospital, pese a que nadie lo autorizó.

En el 2012, Muñoz respondió de esta manera consultas sobre el tema:

-¿Usted dio o no la asesoría que se le señala?

Sí, claro. Bueno, asesoría en el campo de las enfermedades cardiovasculares e hipertensión para lograr impulsar programas de educación.

-La Caja dice que usted nunca estuvo en el piso 9 (donde está la Presidencia Ejecutiva).

Estábamos destacados en el Calderón Guardia.