Aarón Sequeira. 5 septiembre
La actividad organizada por Harllan Hoepelman, del bloque fabricista, para 400 niños de redes de cuido fue suspendida por la amenaza de bomba. Foto: Cortesía bloque fabricista NR.
La actividad organizada por Harllan Hoepelman, del bloque fabricista, para 400 niños de redes de cuido fue suspendida por la amenaza de bomba. Foto: Cortesía bloque fabricista NR.

La Asamblea Legislativa recibió, este jueves por la mañana, una amenaza de bomba que hacía referencia a un hombre con maletín amarillo que detonaría un explosivo en algún edificio del Congreso.

La amenaza obligó a suspender una fiesta para 400 niños de escasos recursos organizada por el diputado fabricista Harllan Hoepelman, y una presentación de un libro del exsecretario general del Partido Liberación Nacional (PLN), Fernando Zamora

La alerta entró a través del sistema de llamadas de emergencia 911, alrededor de las 9 a. m., pero también llegó a través del Ministerio de Seguridad Pública y del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), según lo confirmó la jefa de Seguridad de la Asamblea Legislativa, Magaly Camacho.

“Fue una alerta muy escueta: ‘persona con maletín amarillo va a detonar un explosivo en Asamblea.’ No dijeron hora, no dijeron nada”, comentó la jefa legislativa, quien añadió que, de todas formas, eso obliga a activar los protocolos de seguridad.

La amenaza obligó a que se activaran los protocolos de seguridad, tanto de la Fuerza Pública como del Congreso.

Según Camacho, se empezaron a realizar inspecciones visuales en todos los edificios legislativos, de forma presencial, y también un barrido a través del sistema de monitoreo, con las cámaras de seguridad.

“Fue una llamada al 911, de esas que se reciben constantemente. Entonces, aplicamos el protocolo establecido, que es hacer una revisión visual, física, de todos los edificios, baños, pasillos, salones comunes”, dijo la funcionaria.

Además, la alerta obligó a cancelar todas las actividades que estuvieran prevista en el Congreso, donde hubiera público externo.

En el caso de la fiesta para los niños, ya en el Sión estaban colocados una serie de juegos inflables, pero Camacho refirió que ya la actividad estaba condicionada a las eventuales manifestaciones que se preveían frente al Congreso por el segundo debate del proyecto de ley que regula las huelgas.

"Desde el principio se le había explicado al diputado (Hoepelman) que iba a haber manifestaciones, que iba a ser una semana un poquito dura y que, en caso de manifestación, habría que cancelar la actividad.

“El diputado nos dijo que efectivamente no iba a poner en riesgo la integridad de nadie y que iba a continuar con los preparativos, pero que se valoraría antes si finalmente se realizaría”, comentó la jefa de Seguridad.

En vista de que el expediente legislativo 21.049 se aprobó en su primer debate el martes y de que, por la consulta ante la Sala Constitucional, la segunda votación se frenaría, se había valorado permitir la actividad con los niños.

La funcionaria añadió que el legislador estaba enterado de que, si Seguridad Pública o la del Congreso se lo pedían, tendría que cancelarla.

Ya en los días cuando se discutía el proyecto de Ley de Educación Dual se tuvo que activar un mecanismo de seguridad, por la presencia de un dispositivo con dinamita en los baños del edificio Sión del Congreso, que se determinó que sí contenía una carga explosiva.

También, hace varias semanas, un explosivo afectó el ventanal de la oficina de la diputada Zoila Volio Pacheco, del Partido Integración Nacional (PIN), que se encuentra en la casa rosada de la Asamblea, sobre el bulevar que divide el edificio principal y el Sión.

En teoría, este jueves habría manifestaciones de estudiantes contra el plan sobre huelgas, pero finalmente lo que obligó a la cancelación de la fiesta de los niños fue la amenaza de bomba.

"Yo le expliqué que el dispositivo del Ministerio de Seguridad era muy fuerte y que se esperaban grupos que no habían venido antes. El diputado me dijo que los chiquitos venían en camino, pero que no había problema y solo recibiría a los niños y les entregaría un regalo.

“Cuando ellos llegaron, les dijimos con más fuerza que no podría tener lugar la actividad, por la alerta de bomba”, indicó Camacho.

Luego de llevar a cabo las revisiones necesarias, se determinó que no había amenaza real, aunque la funcionaria comentó que se mantienen en alerta constante.