Aarón Sequeira. 21 octubre
Una mayoría del plenario aprobó una moción de dos diputadas en respeto a la institucionalidad y el diálogo democrático. Foto: Rafael Pacheco
Una mayoría del plenario aprobó una moción de dos diputadas en respeto a la institucionalidad y el diálogo democrático. Foto: Rafael Pacheco

Un grupo de 16 diputados votó en contra de una moción de la socialcristiana María Vita Monge y la independiente Zoila Volio, en respaldo al diálogo y la institucionalidad democrática en el país.

La propuesta de las dos legisladoras recibió el apoyo mayoritario del plenario legislativo, con 31 votos a favor, pero votaron en contra el bloque independiente Nueva República y el Partido Integración Nacional (PIN), así como algunos de Liberación Nacional (PLN) y de la Unidad Social Cristiana (PUSC).

La moción aprobada propuso ratificar “sin condiciones y de manera categórica el respeto a la institucionalidad democrática”, así como el respaldo al diálogo “respetuoso por vías institucionales que el Estado de Derecho otorga mediante el ordenamiento jurídico vigente”.

El documento hace un llamado a no legitimar de ninguna manera “a grupos que han roto el orden constitucional y violentado las libertades básicas de la ciudadanía costarricense”.

El pronunciamiento nació por iniciativa de las dos diputadas luego de que, la semana pasada, la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones de la Empresa Privada (Uccaep) y la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP) rechazaran participar de la mesa de diálogo multisectorial con el Gobierno y pactaran con el grupo de Célimo Guido, que bloquea carreteras.

La moción fue aprobada por la mayoría de los diputados de Liberación Nacional, la totalidad de Acción Ciudadana (PAC), Restauración Nacional y parte del PUSC.

El texto pide a los sectores sociales, políticos, económicos, sindicales y empresariales a tender puentes para el diálogo por la vía institucional.

“Este plenario le recuerda al pueblo de Costa Rica que, como sus representantes legítimos, alzaremos la voz en respaldo de la paz, la democracia, el diálogo y el trabajo conjunto por reunir las voluntades que saquen adelante a nuestra nación", dice la moción.

Votaron en contra los siguientes legisladores:

PLN: Franggi Nicolás

PUSC: Pablo Abarca, Shirley Díaz, Rodolfo Peña, Aracelly Salas, María Inés Solís.

PIN: Patricia Villegas y Wálter Muñoz

Bloque fabricista: Ignacio Alpízar, Marolin Azofeifa, Carmen Chan, Nidia Céspedes, Harllan Hoepelman, Jonathan Prendas.

Independientes: Erick Rodríguez Steller y Dragos Dolanescu.

Votaron a favor la iniciativa:

PLN: Luis Antonio Aiza, Carlos Ricardo Benavides, Luis Fernando Chacón, María José Corrales, Ana Lucía Delgado, Jorge Fonseca, David Gourzong, Silvia Hernández, Wagner Jiménez, Yorleny León, Karine Niño, Roberto Thompson y Daniel Ulate.

PAC: Luis Ramón Carranza, Mario Castillo, Carolina Hidalgo, Catalina Montero, Víctor Morales, Nielsen Pérez, Welmer Ramos, Enrique Sánchez y Paola Vega.

Restauración Nacional: Mileyde Alvarado, Melvin Núñez, Xiomara Rodríguez, Floria Segreda.

PUSC: Óscar Cascante, María Vita Monge.

Republicano Social Cristiano: Otto Roberto Vargas

Independientes: Zoila Volio.

Franggi Nicolás criticó que la moción aprobada intenta censurar “de forma solapada” la reunión entre el presidente de la Uccaep, Álvaro Jenkins, y Célimo Guido.

Como argumento para no votar la moción de Volio y Monge, Jonathan Prendas dijo que no les parecía la redacción de dicha moción y que él presentó una que sí votarían, pero que no se puso a discusión este miércoles.

“Esta no era la única moción, se presentó otra firmada por 15 diputados y pedimos que se pidieran ambas, pero la mayoría de jefaturas decidieron que solo se viera la de las compañeras, dejando la nuestra para otro momento”, dijo.

Prendas indicó que votaron negativamente esa propuesta por “lo que no decía”; o sea, básicamente dijo que le faltaba un pronunciamiento en apoyo del derecho de los costarricenses a reunirse.

“No dice que la sociedad tiene el poder de reunión, asociación, deliberación y de libertad de expresión. La interpretación y lectura de esta moción no reconoce el esfuerzo de la Asamblea de Trabajadoras y Trabajadores del Banco Popular, donde reúne a 70 organizaciones de la sociedad civil”, dijo el fabricista.

Añadió Prendas que él y sus compañeros respetan la institucionalidad, además del derecho de reunión de las personas.

La subjefa de la Unidad, Shirley Díaz, aseguró que la moción de su compañera Monge ignora a los sectores que están en manifestación en las calles. “Eso es un flaco favor a la democracia”, apuntó.

Criticó que la moción diga que no se debe legitimar a grupos que han roto el orden constitucional. “Aquí no se ha roto ningún orden constitucional, seguimos con ese orden vigente”, indicó.

Díaz adujo que esas mociones se tienen que redactar y presentar con buena fe y que “entiendan de una vez y por todas que el diálogo incluye a todos los sectores, incluso los que están en protesta”.

Erick Rodríguez aseguró que los ciudadanos se reúnen “con quien les dé la gana” y levantando la voz dijo que no tiene por qué pedirle permiso a ninguna autoridad para reunirse con quien quiera".

“El presidente de la República tiene como seis causas penales abiertas; entonces, al primero que habría que excluir es al presidente que está llamando al diálogo”, dijo.

Adujo que él no se reunió con Célimo Guido y Albino Vargas no porque sean amigos y comparta sus ideas, sino porque al buscar un “armisticio y la paz social” hay que hablar con los que están en pugna.