Fernando Gutiérrez. 28 abril
El peregrinaje salió de la iglesia de Paraíso y llegó a las ruinas de Nuestra Señora de Ujarrás. Fotografias: tomadas del Facebook de Santuario de Nuestra señora de Ujarrás.
El peregrinaje salió de la iglesia de Paraíso y llegó a las ruinas de Nuestra Señora de Ujarrás. Fotografias: tomadas del Facebook de Santuario de Nuestra señora de Ujarrás.

La fe y la tradición juntaron a los fieles, un año más, en la romería hacia las históricas ruinas de Ujarrás, en Paraíso de Cartago.

Desde las 7 a. m. de este domingo, los fieles emprendieron su peregrinaje en honor a Nuestra Señora de Ujarrás, primera patrona de Costa Rica.

La devota caravana salió en procesión de la iglesia de Paraíso, en un recorrido de 11 kilómetros, hacia las emblemáticas ruinas, ubicadas en un parque propiedad del Instituto Costarricense de Turismo (ICT).

Con cantos y oraciones, la imagen fue trasladada a su antiguo templo, en un periplo adornado por altares que elaboraron los vecinos de la zona.

El obispo de la diócesis de Cartago, el paraiseño Mario Enrique Quirós, encabezó la romería.

Sigidio Solano, vecino de Paraíso, dijo que la actividad de este domingo “es una muestra de que esta tradición no morirá”, pues generaciones de paraiseños la han legado a sus descendientes.

Por su parte, Ronald Segura, otro de los peregrinos, dijo que esta romería 2019 patentiza que la devoción a María y a Jesús “permanece intacta".

Uno de los tributos más representativos en el trayecto hacia las ruinas fue el altar confeccionado por los funcionarios de la Fuerza Pública local, el cual engalanó la fachada de la sede de este cuerpo policial, situado a la altura de la localidad de El Rincón.

El homenaje de la Policía cobra especial valor en un día como este, pues la Virgen de Ujarrás ostenta el título de Capitana de las Fuerzas de Seguridad de Costa Rica por decreto presidencial.

El recorrido de fe culminó a las 11 a. m., con una homilía al aire libre al llegar a las ruinas, recinto declarado patrimonio histórico y arquitectónico nacional.

Durante la misa, el obispo Quirós urgió al Gobierno a tomar acciones para resguardar la iglesia, la cual es la edificación colonial en pie más antigua del país. Fue construida en 1681.

Según el religioso, los deslaves ocasionados por el río Reventazón, que atraviesa este sitio patrimonial, atentan contra la histórica estructura.

La tradicional romería a Ujarrás es la segunda actividad de este tipo más concurrida del país, después de la realizada en honor a la Virgen de Nuestra Señora de los Ángeles hacia la basílica del mismo nombre, también en Cartago.

Los romeros descendieron por el Valle de Ujarrás en un periplo que se inició desde las 7 a. m. Fotografias: tomadas del Facebook de Santuario de Nuestra señora de Ujarrás.
Los romeros descendieron por el Valle de Ujarrás en un periplo que se inició desde las 7 a. m. Fotografias: tomadas del Facebook de Santuario de Nuestra señora de Ujarrás.
Milagrosa soberana

De acuerdo con el historiador Eladio Prado, la romería a Ujarrás data de la época colonial, cuando el cabildo de Cartago acordó honrar a la virgen con una caminata debido al “milagro de Quebrada Honda”.

Dicho prodigio, ocurrido en 1666, le atribuye a esta intercesora haber ahuyentado a los piratas Mansfield y Morgan, quienes venían a invadir Cartago.

Otros historiadores sostienen que fue en 1690 cuando el mismo cabildo decidió ofrecerle a la virgen una misa anual por haber salvado a los cartagineses y al país de una epidemia de viruela.

La primera vez que se llevó a cabo la romería a Ujarrás fue en 1666. Sin embargo, su realización fue intermitente. Se efectuó una vez más en 1690, pero fue hasta 1920 cuando se convirtió en tradición.

Cánticos, oraciones y altares adornaron el recorrido. Fotografias: tomadas del Facebook de Santuario de Nuestra señora de Ujarrás.
Cánticos, oraciones y altares adornaron el recorrido. Fotografias: tomadas del Facebook de Santuario de Nuestra señora de Ujarrás.