Fernando Gutiérrez. 4 febrero
La colocación de superficies podotáctiles para invidentes, en el centro de Cartago, hizo que se debieran remover algunas de las lajas originales. Ese es el caso de la esquina noroeste del colegio de San Luis Gonzaga. Foto: Rafael Pacheco
La colocación de superficies podotáctiles para invidentes, en el centro de Cartago, hizo que se debieran remover algunas de las lajas originales. Ese es el caso de la esquina noroeste del colegio de San Luis Gonzaga. Foto: Rafael Pacheco

Lajas canteadas y labradas hace más de un siglo que lucían en las aceras de Cartago fueron extraídas y algunas vueltas a poner, repelladas o dañadas, como parte de trabajos que ordenó la Municipalidad para colocar superficies táctiles para personas no videntes.

Algunas de las aceras en esta ciudad han sido declaradas patrimonio desde setiembre de 1991, por decreto presidencial 20704 C, por lo que en caso de intervención se tiene que coordinar con el Ministerio de Cultura, para hacerlo de manera adecuada.

La denuncia de los daños fue planteada por la exdirectora del Centro de Patrimonio Cultural, Sandra Quirós, para quien las mejoras se pudieron haber realizado sin caer en la “chambonada”.

“Lo mismo ocurrió por los edificios patrimoniales del Colegio San Luis Gonzaga y el Edificio Pirie (Casa de la Ciudad del Tecnológico de Costa Rica), aceras que en un pronunciamiento de la Sala Constitucional, debían protegerse porque son el entorno de esas edificaciones históricas”, manifestó Quirós.

Aunque se le consultó a la oficina de prensa del gobierno local, no hubo respuesta pese a la promesa de un pronunciamiento.

La mayoría de estas lajas, aseguró el artista pictórico Braulio Vega, fueron elaboradas por el artesano cantero Pedro Barahona, de Tejar de El Guarco, abuelo de la escritora Dorelia Barahona.

El Ayuntamiento invirtió ¢174 millones en la construcción de rampas en cruces con aceras podotáctiles en la ciudad, las cuales fueron encargadas a la empresa Condeco.

Ante consulta de La Nación, el Centro de Patrimonio del Ministerio de Cultura explicó que la ley 7555 (Ley de Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica) protege específicamente las secciones o partes de las aceras en piedra canteada que rodean el parque Central de Cartago (antigua Plaza Mayor), al ser un “acompañamiento” de las Ruinas de la parroquia, que son “relevante patrimonio nacional”.

Centro de Patrimonio recomienda a los municipios solicitar asesoría cuando van a realizar trabajos en aceras con valor histórico, para asegurar su preservación. Foto suministrada por Fernando Gutiérrez.
Centro de Patrimonio recomienda a los municipios solicitar asesoría cuando van a realizar trabajos en aceras con valor histórico, para asegurar su preservación. Foto suministrada por Fernando Gutiérrez.

“Se tiene que estas secciones conforman una parte (no toda el área) de las aceras norte, sur y oeste del parque Central de Cartago, únicamente. La acera ubicada en el costado este no es de piedra y corresponde a una época más reciente. Estas secciones de las aceras del parque Central de Cartago fueron inspeccionadas en noviembre pasado y se encontraron en buen estado de conservación”, aclararon.

Asimismo, explicaron que la Municipalidad no requiere permiso para realizar trabajos, no obstante, consideran “oportuno” instar a las autoridades locales a la preservación de esa infraestructura a pesar de no tener una declaratoria como patrimonio.

“Para esto estamos en la mejor disposición de asesorarles sobre cómo intervenirlas de la mejor manera, pues consideramos relevante que los municipios sean líderes en la protección de este legado”, dijeron.

 Una sección de las aceras de la Plaza Mayor de Cartago son patrimonio pues acompañan a las Ruinas, según explicó el Centro de Patrimonio. Foto: Rafael Pacheco
Una sección de las aceras de la Plaza Mayor de Cartago son patrimonio pues acompañan a las Ruinas, según explicó el Centro de Patrimonio. Foto: Rafael Pacheco