Mercedes Agüero. 23 mayo, 2007
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Con tan solo tres meses de operación, la nueva planta hidroeléctrica Cariblanco quedó fuera de servicio por tiempo indefinido, debido a serias averías en sus generadores.

Esta planta, ubicada en San Miguel de Sarapiquí e inaugurada hace 19 días por el presidente Óscar Arias, se paralizó el pasado viernes por fallas en el sistema de ventilación de la segunda unidad generadora.

La primera unidad había salido de operación cuatro días antes pues el generador presentaba un calentamiento anormal.

Estos detalles no fueron suministrados por el ICE hasta ayer en la tarde, luego de que, en horas de la mañana, la Unión de Cámaras manifestara su preocupación ante un posible faltante eléctrico.

El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) negó que la avería vaya a provocar nuevos racionamientos eléctricos.

“La suspensión temporal de Cariblanco no afectará de ninguna manera el suministro regular de energía al país”, dijo el vocero del Instituto, Elbert Durán.

Durán también criticó a la Unión de Cámaras por informar sobre la falla en Cariblanco.

“Las dudas de la UCAEP pudieron ser resueltas con el ICE. No era necesario llamar primero a la prensa para transmitir alarma e incertidumbre a la población”, comentó.

Cariblanco, valorada en $170 millones, consta de dos unidades generadoras con 82 megavatios de capacidad.

La planta fue construida por el ICE mediante un fideicomiso con el Banco Nacional. Los equipos fueron instalados por el consorcio croata-slovenio, Koncar Litostrof.

Teófilo de la Torre, gerente general del ICE, dijo ayer que Cariblanco aún está bajo responsabilidad de la empresa contratista.

Los representantes de ambas empresas llegarán este jueves al país para inspeccionar la planta.

Sin plazo. Por su parte, Carlos Obregón, subgerente de Electricidad, señaló que aún se desconoce la causa de las averías y por cuánto tiempo estará paralizada la planta.

Según comentó, puede haber un problema en el montaje o en el diseño de las unidades.

Obregón manifestó que el faltante energético que deja Cariblanco, se suplirá con la producción de las demás plantas hidroeléctricas y con la generación a base de combustibles (plantas térmicas).

Actualmente, la demanda de energía del país se estima en 1.300 megavatios, de los cuales 92 son producidos con hidrocarburos.

Obregón no precisó cuánto más podría aumentar la generación térmica con la salida de Cariblanco.

Mientras tanto, José Miguel Mena, gerente general de la Unidad Ejecutora del Proyecto, afirmó que los equipos generadores de la planta están valorados en $17 millones y actualmente se cuenta con una garantía de $4 millones.